Otro asesino al volante dejó un tendal de sangre y dolor. En esta oportunidad, el dramático hecho ocurrió en la localidad santiagueña de Juanillo, cuando un conductor borracho mató a una mujer y a su hija. Isaura Saturnina Achával (60) y su hija Vilma Azucena Verón (30) murieron al ser arrolladas por un automóvil cuando circulaban en bicicleta por la Ruta Provincial Nº 98.

Según el informe de la policía, el accidente se registró pasadas las 22.45 del sábado a unos 25 kilómetros de la localidad de Atamisqui. Las mujeres circulaban en una bicicleta en sentido norte a sur cuando de atrás fueron embestidas por un Renault 12. El conductor del vehículo -que fue identificado como Mario Hernán Chaparro, de 29 años, vecino de las víctimas- se dio a la fuga, dejando abandonadas a las mujeres gravemente heridas, sin brindarles ayuda.

Vecinos de la zona que escucharon el fuerte ruido salieron hacia la ruta para ver qué sucedía y fue allí donde encontraron el cuerpo de las mujeres sobre el pavimento y un automóvil que abandonaba el lugar a toda velocidad con dirección a Villa Salavina. De inmediato, pidieron ayuda a la policía.

Junto a los uniformados arribó una ambulancia del hospital Zonal de Medellín, y constataron que Achaval no tenía signos vitales mientras que su hija fue trasladada al mencionado nosocomio, donde arribó sin vida. Ambas tenían múltiples fracturas internas. La policía, luego de un operativo cerrojo, logró dar con el vehículo del siniestro en un camino vecinal.

Al descender del rodado, los efectivos advirtieron que Chaparro estaba en evidente estado de ebriedad. Asimismo, el coche presentaba importantes daños en la parte frontal -de lado derecho- óptica y parabrisas. La fiscal ordenó que quede detenido, acusado de doble homicidio culposo en accidente de tránsito.