Se viven horas decisivas en el crimen de Lucas González, el pibe de 17 años que fue asesinado por la Policía en una persecución. Ahora, la justicia procesó y dictó prisión preventiva para Juan José Nieva, Gabriel Alejandro Issasi y Fabián Andrés López, los oficiales que lo persiguieron a bordo de un auto no identificable.

Así lo confirmó el juez Martín del Viso, quien interpretó que estos tres acusados incurrieron en las agravantes del homicidio, “por haber sido perpetrado con alevosía y por haber sido cometido por miembros de las fuerzas policiales abusando de sus funciones en perjuicio de quien en vida fuera Lucas González”.

Además, los embargaron por 1,8 millones de pesos. 

En cuanto al resto de los efectivos involucrados en el caso, quedaron como imputados por “tentativa de homicidio” y “deberán responder como coautores materiales”. La causa también habla de “privación ilegítima de la libertad”, dado que los muchachos fueron detenidos durante unas horas. Recordemos que, al momento del hecho, circulaban en un Nissan.

Por su parte, se los acusa de alterar la escena del asesinato. Según trascendió, habrían plantado un arma de juguete en el Volkswagen Suran que manejaba el adolescente. El fiscal Guillermo Gómez Barbella, a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional, y el instructor Héctor Andrés Heim, titular de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), cuentan con las imágenes de cámaras de seguridad que ubican a los policías en el lugar del hecho.

¿Qué le pasó a Lucas González?

Jugaba de enganche en la sexta división de Barracas Central y según sus compañeros, “era un crack”. Estaba en el auto junto a algunos de sus compañeros, ya que volvían de entrenar. En las cercanías de la villa 21-24, los muchachos se detuvieron momentáneamente para comprar un jugo. En ese momento entran en escena los oficiales, a bordo de la mencionada carrocería. 

“Queremos justicia por Lucas. No queremos más a toda esta maldita policía”, señaló Emanuel, amigo del padre de Lucas González

Acto seguido comenzó una persecución que derivó en un choque y una posterior balacera en contra de los jóvenes, la cual resultó ser fatal para González. “Cuando salieron de comprar el jugo, apareció el Nissan, los cruzó. Ellos arriba del auto, como no parecía un auto de la policía y ni siquiera se identificaron, se asustaron y pensaron que los querían robar. Ahí aceleraron y estos hijos de puta comenzaron a dispararles y lo mataron”, declaró Emanuel, amigo del padre de la víctima y su “tío de corazón”.

“Él era un pibe que entrenaba, llegaba a su casa, dormía la siesta y a la noche terminaba el secundario. Había empezado a jugar al fútbol en Racing a los 4 años, después juego en Defensa y Justicia, club del que era fanático, como todos acá y a los 14 entró en Barracas Central. Justo ahora estábamos haciendo fuerza para que volviera a Defensa que era su sueño, volver a jugar ahí. Esos policías, no hay que llamarlos más policías. Son delincuentes”, añadió en su momento.