Un custodio presidencial almorzaba en su auto junto a su esposa en el barrio porteño de Caballito, cuando dos asaltantes intentaron robarles.

El hombre, guardaespaldas de Juliana Awada, esposa de Mauricio Macri, se identificó y disparó a la cara de uno de ellos.

El cabo Ulises Iván Chavez Molinas, junto a su esposa Florencia, habían retirado un cheque de una compañía de seguros en el microcentro. De allí fueron a comprar el almuerzo a un local de comida rápida en el barrio de Caballito y se quedaron a comer a bordo del auto.

Dos asaltantes aparecieron y uno de ellos hizo estallar el vidrio del acompañante, del lado donde estaba sentada la mujer. Y casi simultáneamente, otro hizo lo mismo del lado donde estaba Molinas, que estaba de franco y sin el uniforme.

Uno de los ladrones comenzó a forcejear y a golpear a Florencia, con la idea de quitarle su cartera. Mientras el custodio de Awada luchaba contra el otro hombre, allí mismo sacó su pistola reglamentaria Glock 9 milímetros y disparó contra el asaltante.

La bala dio en la cara del ladrón, quien cayó al suelo. Su cómplice huyó con la cartera de la esposa del agente.