“Mi hija está avanzando, recuperándose, reconociendo lo que pasó, pero en los últimos días tuvo problemas debido a la exposición mediática”, informó el padre en una entrevista.

“El abuso fue el 8 de septiembre y tardó unos días en contarlo. No bien nos enteramos, hicimos los protocolos médicos, fuimos al Hospital Italiano para constatar la agresión; ahí se certificó todo y nos ofrecieron esa documentación como prueba. A la semana siguiente, mi hija, en un acto de valentía para que no vuelva a sucederle a otra chica, publicó una carta en una red social” recordó.

En el posteo, la víctima comentó que “no fue un caso aislado” y que “no es el primer caso”. Y su papá lo ratificó en la entrevista. “Aparentemente hubo otros abusos y eso debería investigarse. Hubo situaciones extrañas que fueron calladas. Lo que ella pretende con esto es que no vuelva a pasar”, comentó.
Asimismo, señaló que el agresor sexual es mayor de edad. El papá consideró que, a diferencia de esos abusos, “este caso está siendo incentivado en función de la situación de la toma”.

Apuntó, sin tapujos, contra el rector Zorzoli. “Las autoridades contradijeron lo acordado con ellos, que era mantener la privacidad para no perjudicar la imagen ni la situación de mi hija, que está siendo revictimizada a través de la difusión irresponsable del rector”, sentenció .

“Las autoridades no cumplieron con los protocolos sobre abuso sexual de la UBA, no prestaron ningún apoyo para las acciones legales, no preservaron la identidad de los damnificados y, lo más grave, es que pusieron en duda que haya habido un abuso, sino que pudiera haber sido un acto consentido”, insistió. “Me pareció un recurso de mal gusto del rector para generar audiencia”, agregó.