Por Fernando Vázquez 
fvazquez@cronica.com.ar 

Los integrantes de una humilde familia de verduleros de la localidad bonaerense de Virrey del Pino, en el partido de La Matanza, padecen un tremendo calvario, ya que son constantemente amenazados por miembros de una patota, conocida como Los Cirujas, a quienes las víctimas denunciaron por considerarlos responsables del robo de una hidrolavadora que tenían en su comercio.

Con el objetivo de amedrentar a los trabajadores, los delincuentes ingresaron en 2 oportunidades a su vivienda, donde provocaron numerosos destrozos. Mientras tanto y de una forma totalmente insólita, las autoridades policiales les manifestaron a los damnificados: "Si no hay muertos, acá no podemos hacer nada".

Trascendió que la odisea es sufrida por la familia de Justo Estigarriba y su esposa, Graciela Rodríguez, quienes viven en una finca situada en Urien al 7200, entre Bacigaluppi y El Caldén, en el denominado Barrio Oro Verde, en el citado distrito, en el oeste del conurbano provincial.

Días atrás, a los verduleros les sustrajeron una hidrolavadora y las víctimas del robo denunciaron, como autores del ilícito, a los miembros de la banda de patoteros.

Amenazados

A raíz de esta denuncia, los malvivientes irrumpieron en 2 ocasiones en la casa habitada por los trabajadores, a quienes amenazaron de muerte y les provocaron grandes destrozos, en acciones que demostraron una preocupante impunidad. Vecinos de la zona están sumamente indignados como consecuencia de esta situación y porque uno de los policías, que concurrió al lugar del episodio, les sugirió a los comerciantes que se apersonaron ante un fiscal para denunciar lo ocurrido.

Finalmente y debido a la insistencia de la gente ante los servidores públicos, las víctimas lograron concurrir a la comisaría de Virrey del Pino (2a Sur de La Matanza) y, al dialogar con los pesquisas policiales, obtuvieron una respuesta preocupante: "Si no hay muertos, acá no podemos hacer nada".

La mencionada seccional depende de la Jefatura Departamental de La Matanza. Uno de los amigos de Estigarribia dijo: "Las palabras de los policías demuestran que los integrantes de la patota son los dueños del Barrio Oro Verde". Hasta el momento los autores de los vandálicos actos permanecen en libertad en el vecindario.