La doctora Velia Beatriz Lemel, conocida como la dermatóloga de la farándula argentina, está involucrada en un caso de ejercicio ilegal de la medicina en Estados Unidos. Lemel es conocida por algunas pacientes famosas, con quienes también aprovecha para hacerse publicidad en las redes sociales y pedir que le realicen entrevistas. Entre sus clientas, una de las más asiduas es Verónica Lozano, con quien se la puede ver en una decena de fotos en Instagram. Esa lista también es integrada por Graciela Borges, Marcela Tinayre, Guillermina Valdés, Andrea Frigerio y Teresa Calandra, con quienes también comparte un vínculo más cercano más allá de lo profesional.

El jueves, Lemel fue llamada para declarar en una fiscalía de Miami, por una investigación contra ella y la dentista Alicia Norma Giser, quien está acusada de practicar la medicina sin licencia y de posesión de prescripción de fármacos con intención de venderlos.

 

Todo comenzó en noviembre del año pasado, por una queja anónima recibida en el Departamento de Salud del Condado Miami-Dade, que denunciaba los procedimientos ilegales que se realizaban en el local en donde atendían Lemel y Giser, nombrado como Lemel Medical Spa, en Surfside. A pesar de este episodio, aún no se determinó si sus pacientes tuvieron algún tipo de complicación para acusarla de malapraxis. Ayer por la tarde, Lemel habló en exclusiva con Crónica TV y dio su versión de los hechos, pues los rumores hablaban de que ella también se encontraba detenida.

Según explicó la dermatóloga, sólo se presentó en carácter de declarante para dar testimonio sobre su empleada, Giser. Velia indicó que no ejerce la medicina en Estados Unidos porque no tiene las licencias, pero es la dueña del lugar e imparte conocimientos sobre su metodología de trabajo, algo que asegura sí está autorizada a hacer.

El hijo y manager de la dermatóloga, Sebastián Nabona, sostuvo que la queja por la que llegó el pedido de arresto habría venido por la competencia de la zona, pues son varios los centros de estética que se disputan clientes. Intentando ayudar a demostrar su inocencia, Nabona argumentó que “son muchas argentinas quienes la conocen y confían en ella”.