Cuatro integrantes de una familia acusada de comercializar drogas en el barrio porteño de Parque Avellaneda fueron detenidos luego de descubrirse que simulaban ser acumuladores de basura para poder acopiar los estupefacientes sin ser vistos e impedir la libre circulación de los vecinos.

Fuentes policiales informaron este jueves que tres de los sospechosos ya fueron condenados a cuatro años de prisión luego de un proceso exprés en la Justicia porteña. De acuerdo a la investigación que realizó la Policía de la Ciudad, la banda estaba conformada por un jubilado, su esposa y los dos hijos del matrimonio, quienes vivían en un lugar estratégico del barrio Cildañez y utilizaban tres viviendas para tener salida a dos calles.

La familia acumulaba montañas de basura en la esquina que tenían como finalidad impedir la libre circulación de los vecinos de la zona y utilizando esa coartada, contaban con un lugar donde realizar el acopio y fraccionamiento de los estupefacientes sin ser vistos. Tras las denuncias realizadas en forma anónima por los habitantes del barrio al 911, la Fiscalía en lo Penal Contravencional y de Faltas Sur, a cargo de Cristian Longobardi, ordenó a la Dirección de Lucha Contra el Tráfico y Venta Ilegal de Drogas de la Policía de la Ciudad que realice una investigación para constatar si en el lugar se estaban comercializando estupefacientes bajo la modalidad de narcomenudeo.

A través de las tareas encubiertas, se pudo constatar la identidad de quienes realizaban dicha actividad ilegal, el modus operandi y los roles que cumplían dentro de la organización. 
Con esos resultados la jueza en lo Penal Contravencional y de Faltas número 8, Natalia Molina, ordenó un allanamiento en los tres domicilios señalados en la investigación: la casa de los imputados, un locutorio y la vivienda contigua.

Durante la requisa, que se realizó el lunes, se encontraron una piedra de cocaína en su estado de máxima pureza, 42 envoltorios con la misma sustancia fraccionados y preparados para su comercialización, marihuana, balanzas de precisión, un rifle de aire comprimido, 1.450 pesos en efectivo y varios celulares.

En un trámite exprés, la jueza condenó este miércoles a la mujer del matrimonio y a sus dos hijos a la pena de cuatro años de prisión por infracción a la ley de drogas.