Tras el escándalo que se vivió en una escuela primaria de Bernal, donde una nena de 10 años fue abusada, finalmente detuvieron al acusado del hecho. Recordemos que los padres organizaron una protesta en frente de la institución educativa, que terminó con la Policía dispersando a los presentes.

El hombre acusado fue detenido este viernes, bajo la causa de “abuso sexual agravado”, mientras el Instituto Benito González permanecía cerrado debido a la situación. La causa quedó en manos del juez Martín Nolfi, juzgado de Garantías Nº2 del departamento judicial Quilmes, especializado en casos del estilo.

Además, las autoridades aseguraron que se trató de un caso aislado, para intentar tranquilizar a los padres que se movilizaron para pedir explicaciones.

La Policía dispersó a un grupo de padres violentos que se juntaron en la entrada de la escuela. 

"Ayer al mediodía nos enteramos que hubo un abuso (por parte) del hijo de la dueña. Nunca escuchamos algo así. Hoy no hay clases y el lunes o la semana que viene no se sabe", declaró una de las madres que acudieron.

"No hay ningún comunicado. Por eso estamos esperando una respuesta. Estamos con mucha angustia y bronca; uno deja a su hijo y te quedás tranquila porque está en el colegio, y pasa esto", añadió en diálogo con periodistas.

En cuanto a la víctima, es necesario recordar que las pericias psicológicas y médicas que se le realizaron no fueron muy alentadoras, dado que se registraron lesiones en la zona genital. Además, ella reportó los rasgos físicos del agresor en una entrevista con el equipo de guardia de Niñez del Municipio de Quilmes, con el fin de poder identificarlo.

 

Si bien los familiares apuntan a otro empleado, la justicia establecimiento señaló que “dichos rasgos pertenecerían a dos masculinos hermanos que trabajan en el lugar negándose a aportar datos personales de los mismos".

Piedras a la entrada del colegio

Una vez comenzó a circular la noticia, un grupo de padres de la escuela se reunió en la puerta para pedirle a las autoridades las explicaciones correspondientes. Si bien no comenzó de manera violenta, la temperatura comenzó a subir con el correr de los minutos.

De pronto, comenzaron a volar piedras contra la entrada de la institución educativa, por lo que la Policía tuvo que intervenir. Respondió con balas de goma y logró dispersar a los padres. Desde entonces, el lugar permanece cerrado y con custodia de la Bonaerense.

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