El jueves 8 de marzo a la madrugada, dos policías comenzaron a perseguir a un grupo de jóvenes que se movilizaban en tres motos en una zona céntrica de Tucumán. Al llegar a la esquina de Francia y pasaje Río de Janeiro, según el informe policial, los sospechosos abrieron fuego contra los uniformados.

Los agentes respondieron e hirieron de un disparo en la nuca a Facundo Ferreira, que murió minutos después. La familia denunció un caso de gatillo fácil, mientras que la policía informó que dispararon en defensa legítima.

En junio, tres meses después del hecho las pericias realizadas por la justicia ratificaron lo que sospechaba desde el principio: el chico no representaba una amenaza para los efectivos policiales, no estaba armado, no disparó y su muerte será investigada como un homicidio a sangre fría.

La pericia judicial asegura que Facundo no disparó ningún arma, desestimando la versión de Nicolás González Montes de Oca y Mauro Gabriel Díaz Cáceres, los policías implicados. Esta semana se conoció además el video de los instantes previos al disparo letal, que muestra la cercanía de la moto policial con la de Facundo.