Por María Helena Ripetta
mripetta@cronica.com.ar

"El abuso sexual infantil es como un disparo en la cabeza, como una bala que se queda insertada en el cerebro. Es necesario que se trate con especialistas”
, dice a “Crónica” la abogada Raquel Hermida Leyenda especialista en representar a estas víctimas.

“Los chicos dan indicadores, como cambios de conducta, hacerse encima, decir que se van a morir. No es aconsejable preguntarle mucho al niño, porque está con los miedos propios del abuso, producto del secreto y la amenaza. Lo primero que hay que hacer es ir a un hospital especializado, ahí se realizan las entrevistas y se implementa el protocolo”, sostiene la abogada, y aclara que la denuncia es obligatoria si es de uno de los padres porque si no el otro es considerado cómplice.

Más de 3.500 llamados se realizaron a línea 0800-222- 1717 del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos contra el abuso sexual y la pornografía infantil, el grooming y la explotación sexual comercial de ni- ños, niñas y adolescentes, entre noviembre de 2016 -cuando se lanzó la campaña nacional- y septiembre de 2017.

El abuso sexual es una problemática que, a nivel mundial, según datos de la Organización Mundial de la Salud, afecta a una de cada cinco chicas y uno de cada trece varones.

Demasiados casos

El 44 por ciento de los casos atendidos por los profesionales de la línea que funciona las 24 horas, los 365 días del año, fue por abuso sexual; en el 68% de los casos el agresor o agresora pertenece al círculo familiar de la víctima: casi siete de cada diez.

En el 40,6%,el abusador es el padre, seguido en un 17% por el padrastro. En tercer lugar aparecen parientes como el tío, el abuelo, el hermano, la madre, la abuela o madrastra, la pareja o ex pareja, entre otros vínculos de parentesco denunciados. El 13% no son familiares pero sí conocidos (vecinos, amigos, entre otros) y el 19% son desconocidos.

“El abuso sexual infantil en el 80% de los casos es cometido por familiares o convivientes. El abusador necesita de la confianza, dependencia o vulnerabilidad del menor”, explica Hermida Leyenda.

Las que denuncian

Las mujeres son las que más denuncian, siete de cada diez personas que llaman a la línea son mujeres. El 75% de las víctimas (1.280) son niños, niñas o adolescentes y el 21 por ciento adultos (354) que pueden haber sido victimizados en su infancia.

“El abuso sexual infantil es el delito más tapado. Aún sigue el ‘de eso no se habla’, aunque cada vez se avanza más en vencer los miedos. El abuso estaba naturalizado. En mujeres adultas muchas veces surge en la terapia que fueron abusadas de pequeñas”, relata la abogada. “En cuanto a los que consumen pornografía infantil, no todos son abusadores, pero es un delito tenerla, que quede claro”, explica la abogada.