Familiares, amigos y vecinos de Federico Romero, que fue asesinado por motochorros el sábado por la noche en Longchamps, marcharon hasta la municipalidad y la comisaría para pedir un rápido esclarecimiento del caso.

Karina Rojas, su pareja, quien le dio un conmovedor último adiós en las redes sociales, manifestó "me lo mataron a quemarropa, queremos justicia".

Federico tenía 23 años. Había ido con un amigo, que es de la comunidad boliviana, a una fiesta en el Club 15 de Enero.

"No lo dejaron entrar y se volvía a casa. De golpe se dio cuenta de que dos motochorros lo iban a asaltar, empezó a correr y se metió en la casa de la cuñada, que está a media cuadra del club. Le quisieron robar, no quiso entregar sus cosas y lo asesinaron. Me lo mataron a quemarropa", afirmó su novia a los medios.

Por el crimen, sos sospechosos "Gordo Tito" y "Joelcito", ambos personajes trístemente célebres de la zona. Si bien se realizaron varios allanamientos, hasta el momento no se encontró a los homicidas.

Todo sucedió el sábado alrededor de las 22 en la vivienda de la calle Langueheim y Santa Fe, donde la víctima fue hallada con un tiro en la sien y fue trasladado a la Unidad de pronta atención (UPA), donde llegó sin vida.