El crimen que conmociona a la localidad entrerriana de Gualeguaychú y el país entero tiene un nuevo capítulo.

Se difundieron algunos de los testimonios que Nahir Galarza, que está detenida acusada de haber matado a su novio Fernando Pastorizzo, ofreció a la justicia tras el asesinato del chico.

"Cuando salimos de la casa, la que le disparé fui yo. Lo hice con el arma de mi papá que estaba arriba de la heladera, donde la pone siempre. Los dos disparos los hice con esa arma. Di una vuelta a la manzana y volví caminando a mi casa. Dejé el arma en su lugar", sostuvo la muchacha en los Tribunales de Gualeguaychú, según informó el sitio El Día de Gualeguaychú.

A su vez, aclaró que "estuvimos un par de años juntos pero nos peleamos, nos dejábamos unos días, y así, cada uno hacía lo suyo y habíamos quedado que no nos íbamos a ver y hablar más”, según una fuente de la justicia local.

Luego de hacer la crónica de la muerte, relató que dejó la escena del crimen y tras dar una vuelta a la manzana se fue caminando a su casa, “dejé el arma en su lugar sin que mi padre se diera cuenta y me fui a acostar”.

Para tratar de confirmar que todo lo que decía era real, que ella sabía accionar una pistola y despejar la posibilidad de que pudiera encubrir a otra persona, Galarza contó cómo cargó la 9mm de su padre: “se saca primero el seguro y luego se agarra arriba, se tira para atrás y se suelta, y con eso está lista el arma”.

Desde los tribunales también aseguraron que Nahir se mostró en todo momento con un gesto serio y frío durante la declaración.

Además, después de confesar, entregó un sobre que contenía una carta de despedida de Pastorizzo con una foto.

Galarza se encuentra acusada de "homicidio agravado por el uso de arma y por la relación de pareja" y la pena contempla la prisión perpetua.