Gabriel Guevara, esposo de Marcela Coronel, la enfermera que fue hallada golpeada y asfixiada en su casa de Longchamps, intentó suicidarse cuando su mujer lo quiso abandonar. Esto se desprende de los  dichos de una amiga de la víctima, quien reforzó la hipótesis de que el desencadenante de la muerte fue la compleja relación que tenían.

Allegados a Marcela, además, contaron que el hombre chateaba con mujeres en las redes sociales y que de hecho, su esposa se había enterado de una infidelidad suya durante el embarazo y por eso quiso separarse. Sin embargo, ella desistió cuando Guevara amenazó con suicidarse.

Por esto, Guevara estuvo en observación y se le dio de alta rápido aunque tenía que ir a terapia como parte del tratamiento. Sin embargo, Marcela le había contado a una amiga que no fue por mucho tiempo. 

Una hipótesis que manejan es que, como había bolsos preparados, la enfermera planeaba irse del hogar y esto pudo haber desencadenado el sangriento crimen.