"Acá en el barrio todos me conocen. Mis jefes me dieron todo el apoyo. A la cárcel me fueron a visitar todos", dijo a Crónica TV Jesús Nicolás Pérez, el policía que recuperó la libertad tras matar a un ladrón. El delincuente murió tras un tiroteo con el policía de la ciudad, luego de intentar robar en un kiosco del barrio Las Tunas, en la localidad bonaerense de General Pacheco.

El hecho ocurrió el miércoles de la semana pasada sobre la avenida De los Constituyentes al 3100, cuando el ladrón estaba cometiendo un asalto en un comercio de la cuadra. Fue entonces cuando un oficial de la comisaría 35ª de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, que vive en el primer piso de donde está ubicado el kiosco, salió a la calle tras escuchar ruidos extraños y un remisero que se encontraba en el lugar le avisó que estaban robando.

"Yo repelí una agresión. Sale corriendo, dispara, yo realizo un disparo pero no a la altura del pecho, sigue corriendo como si nada y a la vuelta cayó", cuenta el policía, y explica que el disparo fue a la pierna, y a pesar de que llamaron a la ambulancia enseguida, el joven se desangró porque la bala le afectó una arteria.

"Yo quería que depusiera su actitud, no le tiré a matar", dijo el policía y agregó: "Me dieron la libertad, pero no puedo volver a trabajar. La carátula es homicidio con exceso en la legitima defensa". Pérez aclaró que "prioricé la vida de la empleada". El ahora ex policía está casado con una mujer que tiene 4 hijos.

Ese día Pérez vio que en el local estaba la empleada junto a un hombre y le dio la voz de alto, lo que generó que el ladrón intentara escapar.

El delincuente extrajo un arma de fuego e intentó dispararle al policía, por lo que el oficial respondió e impactó su tiro en una de las piernas del ladrón, que cayó desplomado a una cuadra del lugar y murió producto de que la herida afectó una arteria.

 

El arma del asaltante, un revólver calibre 38 largo, se habría trabado, motivo por el cual no salieron los disparos.

Interviene en la investigación el fiscal Marcelo Lloret, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Descentralizada de Tigre.

Se tomaron los testimonios de la empleada del kiosco y del remisero que le avisó del robo a Pérez. La carátula inicialmente fue "homicidio agravado por el uso de arma de fuego" y ahora pasó a "homicidio en exceso de legítima defensa".

Además se realiza en estos casos un sumario administrativo por parte de las fuerzas de seguridad.