Cristofer "Bocha" Rego tenía 26 años y recientemente había sido papá. El domingo a la madrugada, apareció muerto dentro de su camioneta en Parque Patricios. La policía creyó que se trataba de un choque y que Bocha había muerto producto del impacto.

Pero tras analizar la escena, constataron que la camioneta y el cuerpo presentaban disparos de un arma de fuego. Luego, las cámaras mostraron a un grupo de prefectos llegando al lugar, recolectando las vainas y huyendo.

Tras esas imágenes, el fiscal pidió detener a ocho prefectos y se investiga un presunto caso de gatillo fácil misma figura que se le atribuye al crimen de Nehuén Rodríugez.

El joven de 18 años murió atropellado por una camioneta de la Metropolitana que circulaba sin sirenas ni luces a altísima velocidad, en contramano y cruzó con el semáforo en rojo matando a Nehuén en el barrio porteño de  Barracas.

La publicación del joven asesinado.