La sangrienta muerte de Marcela Coronel todavía encierra muchos interrogantes. Sin embargo, con el correr de los días se conocen más detalles de cómo murió la enfermera de 33 años.

El jueves se conoció que el deceso se dio por asfixia pero este viernes trascendió que hubo doble mecánica. Es decir, la ahorcaron con un lazo y también manualmente. En tanto, se comprobó que tenía tres golpes en la cabeza, hechos con un hacha.

Según los peritajes, el lugar del crimen fue el living donde se utilizó luminol para ver rastros "lavados" de sangre y luego se llevó a Coronel hacía el galpón donde fue hallada. En base a esto, se estima que hubo dos personas en el lugar: una que se dedicó al crimen y una segunda que "montó" la escena.

La utilización del "luminol" determinó rastros de sangre lavados y diseminados como con un lampazo o un trapo. Además, sobre estos rastros se tiraron cosas como para simular el desorden de un robo.

El principal sospechoso sigue siendo el marido de la víctima, Gabriel Coronel, quien si bien expuso su coartada, presenta inconsistencias a la hora de dar su testimonio.

Él dice que a la hora del crimen estaba trabajando como seguridad en el Centro de Integración Monteagudo, pero basados en la teoría de que dos personas podrían haber estado en el lugar, eso no lo exoneraría dado que pudo cometer el crimen y dejar a alguien "limpiando" el lugar.

La puerta de entrada, según las pesquisas, no estaba forzada y uno de los juegos de llave que había en el hogar estaba dentro de la misma.