Osvaldo Villasboa fue acusado de femicidio por rociar con alcohol y prender fuego a su pareja. Desde el día del hecho ocurrido en 2015, en Berazategui, estuvo con prisión preventiva hasta que fue absuelto en las últimas horas por el Tribunal Oral Criminal (TOC) Nº 4 de la localidad bonaerense de Quilmes.

Villasboa siempre se declaró inocente y dijo que la muerte de María Lujan Rojas había sido producto de un suicidio. Explicó que el día que ocurrió el hecho, se despertó alrededor de las 7 de la mañana y que Rojas estaba parada cerca suyo “bañada en alcohol y amenazaba con prenderse fuego con un encendedor”. Cuando logró tranquilizarla salió a comprar facturas y fue allí donde la mujer se prendió fuego. Con ayuda de dos barrenderos que estaban a media cuadra, lograron socorrer a la mujer.

Producto de las graves quemaduras en el 38 por ciento de su cuerpo y con un severo compromiso en las vías respiratorias, Rojas murió tras agonizar durante cinco días. Sin poder declarar, fue una vecina de la casa lindera quien sí lo hizo. La mujer dijo haber escuchado gritos y amenazas por parte de Villasboa. Ahora será acusada por "falso testimonio".

“Ese testimonio, sumado al imaginario colectivo creado por los medios de comunicación, dejaron a mi defendido durante casi tres años con prisión preventiva, detenido”, remarcó María Mercedes Bussola, la abogada del acusado.

En el juicio oral, no se acreditaron pruebas ni pericias que incriminaran al imputado. En la botella de alcohol, el único ADN hallado era el de la víctima, en tanto que la pericias psicológicas demostraron que "no tenía un perfil violento”.

Finalmente, y tras pasar por varias cárceles bonaerenses, el imputado fue absuelto.