La fiscalía de juicio solicitó este lunes penas de entre 2 y 15 años de prisión para los 17 miembros del Servicio Penitenciario de la provincia de Buenos Aires que son juzgados en la ciudad bonaerense de La Plata, por la muerte de 33 presos en un incendio ocurrido en octubre de 2005, en el interior de la cárcel de Magdalena.

El pedido lo formuló en su alegato la fiscal Florencia Budiño, quien imputó a 15 de los 17 penitenciarios juzgados del delito de "Abandono de persona seguido de lesiones y muerte", mientras que al director del penal y al ex jefe de seguridad les imputaron "Homicidio culposo agravado por la cantidad de víctimas".

Ante el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 5 de La Plata, que integran los jueces Carmen Palacio Arias, Ezequiel Medrano y María Isabel Martiarena, la fiscal tuvo en cuenta la antigüedad, jerarquía y el rol que ocupaba cada penitenciario la noche del incendio. Budiño pidió 15 años de prisión para Raimundo Fernández (secretario del penal) y María del Rosario Roma (segunda jefa de guardia de seguridad exterior) y 12 para Jorge Martí (encargado de turno), que fueron quienes dispararon balas de goma contra los reclusos amotinados.

Además, solicitó 11 años para Gualberto Molina y Gonzalo Pérez; 10 para Carlos Bustos, Rubén Montes de Oca y Juan Santamaría y 8 para Marcelo Valdivieso, Juan Zacheo, Juan César Romano, Marcos Sánchez, Eduardo Villarreal, Maximiliano Morcella y Mauricio Giannobile.

Como agravante, merituó la pluralidad de las víctimas, la modalidad en la que se produjo la muerte "que se traduce en su agonía, porque según la autopsia presentaban quemadura y negro de humo en las vías respiratorias". También fundamentó en el "peculiar estado de vulnerabilidad de las víctimas, en este caso por la condición de encierro corporal en la que sus posibilidades de autoprotección se ven disminuidas y pasan a estar bajo el control absoluto del Estado".

Además, citó la extensión del daño que provocó a las familias que perdieron a sus seres queridos y que se proyectó también al resto de los detenidos, de acuerdo a los testimonios que se escucharon en el juicio.