La víctima, de nombre Claudia, acudió a un centro de atención a víctimas de violencia de género de la Municipalidad de Rosario en búsqueda de ayuda porque se sentía hostigada por el padre de uno de sus tres hijos. Allí, denunció que fue abusada por un profesional de la salud que trabaja en el área de asesoramiento psicojurídico de la Dirección de Atención en Violencia de Género. La denuncia fue realizada ante el Ministerio Público de Acusación y en las próximas horas, la mujer ampliará la presentación junto al abogado Lionel Dvortetz.

El calvario de Claudia comenzó cuando se acercó al Juzgado de Familia número 3 para pedir una medida de restricción de acercamiento para su ex pareja, y desde el tribunal le aconsejaron acercarse a la oficina municipal.Cuando acudió a la Dependencia, donde conocía a varias personas porque se gana la vida vendiendo viandas al personal, un psicólogo la citó en su consultorio particular. Según indicó la víctima, allí en plena situación de vulnerabilidad y cuando rompió en llanto mientras contaba su problemática, el psicólogo la abrazó, besó y manoseó, mientras que ante su oposición el psicólogo le dijo: “Pero si viniste para esto, quedate dos minutos más y te parto en cuatro”.

El abogado de la mujer sostuvo que su clienta “fue vulnerada dos veces y vive un estrés postraumático muy importante”, al mismo tiempo que la titular de esa oficina y militante de la organización Ampliando Derechos, Nora Giacometto, se indignó porque “una mujer que sufre violencia, acude al Estado para que la proteja y termina siendo nuevamente desprotegida, es doblemente vulnerada”.