Una mujer de 35 años fue asesinada de un balazo en el pecho cuando cuatro delincuentes que ingresaron a robar dispararon contra el dueño de casa, a quien hirieron, y uno de los balazos atravesó una pared de durlock e impactó en el pecho de la víctima, que en ese momento se hallaba escondida en otra habitación.

Fuentes judiciales informaron que el hecho ocurrió cerca de las 23 del lunes en una casa ubicada en el cruce de la calle Sófocles y Gandhi, del barrio 25 de Mayo, en Moreno, en el oeste del conurbano bonaerense, y la víctima fatal fue identificada como Isabel Aguayo del Solar (35), de nacionalidad peruana.

Según determinaron los pesquisas, todo comenzó cuando cuatro delincuentes armados ingresaron a la vivienda con fines de robo y amenazaron a todos los presentes que, en ese momento, se hallaban cenando.

Tras amenazarlos, los ladrones apuntaron con sus armas al dueño de casa, llamado Willian Ayala Luna (41), quien pretendió resistirse. En medio de un forcejeo, los delincuentes dispararon e hirieron al hombre en un brazo pero uno de los balazos atravesó una pared de durlock e impactó en el cuerpo de Aguayo del Solar, quien en ese momento se había escondido en una de las habitaciones.

Fuentes policiales aseguraron que los delincuentes se apoderaron de alrededor de mil pesos y los teléfonos celulares de todas las personas que se hallaban en la casa.

Apenas los ladrones huyeron, las víctimas llamaron a la policía y a una ambulancia, pero los médicos que llegaron al lugar determinaron que Aguayo del Solar ya estaba fallecida como consecuencia de una herida de bala en la zona del tórax.

Ayala Luna también fue atendido por los médicos y trasladado a un centro asistencial de la zona con un balazo en uno de sus brazos.

El hecho es investigado por el fiscal Gabriel Lorenzo, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 4 de Moreno, quien dispuso una serie de medidas con el fin de identificar a los autores del homicidio.

Según las fuentes consultadas, las víctimas del robo eran conocidos en el barrio ya que eran dueños de un comercio de reparación de teléfonos celulares ubicado a dos cuadras de donde ocurrió el crimen.
 

Fuente: Télam