Un grupo de presas alojadas en la Unidad Penitenciaria N51, ubicada en Magdalena, comenzó a trabajar en un lavadero de autos. La propuesta tiene como objetivo incentivar la cultura del trabajo y darle herramientas para la búsqueda laboral a internas próximas a obtener la libertad. 

"El fin del proyecto es que las internas comiencen a tener trabajo, todo eso tendiente a la rehabilitación. Apuntamos a las internas que están por obtener la libertad, que tienen salidas", manifestó la Subdirectora de Asistencia y Tratamiento del Servicio Penitenciario Bonaerense, María José Pertossi.
 
Laura de 45 años, se encuentra a poco de recuperar la libertad, y al respecto relató: "Estoy muy entusiasmada con este proyecto. Me da la oportunidad que no tuve antes de trabajar dignamente, de adquirir un oficio que puedo seguir desarrollando cuando esté de nuevo con mi familia, y mientras tanto ir ganándome unos pesos para ayudarlos".

"Estoy muy entusiasmada con este proyecto. Me da la oportunidad que no tuve antes de trabajar dignamente".


"Este es un claro ejemplo de las actividades que pueden aprender en la cárcel. Hay talleres como la panadería, textil o este lavadero que no necesitan mucha maquinaria ni infraestructura y por eso son muy provechosos", contó la jefa de la sección talleres de la U51 María Romano.