Dos hombres comenzarán a ser juzgado acusados de integrar la denominada "Banda de los Cowboys", que en febrero de 2018 asaltó una joyería en la zona de los tribunales porteños y se enfrentó con la policía en tres tiroteos, en los que hubo 60 disparos y terminaron baleados una jueza, un empleado judicial y uno de los ladrones.

Fuentes judiciales informaron este jueves que el juicio se iniciará el 29 de este mes en el edificio judicial de la calle Paraguay 1536 ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 26, presidido por la jueza Marta Yungano e integrado por sus colegas Carlos Rengel Mirat y Javier de la Fuente.

Los imputados son Carlos Alberto Antequera, quien resultó herido de bala y fue detenido en el lugar el día del hecho, y René Waldemar González Chávez, quien quedó preso días más tarde al ser reconocido en unos videos.

Los dos llegan al debate acusados de los delitos de "robo agravado por el uso de armas de fuego, homicidio en grado de tentativa agravado por el uso de un arma de fuego -dos hechos-, encubrimiento y portación ilegal de armas de guerra".

La acusación para la "Banda de los Cowboys" -bautizada así por la policía porque cometieron el asalto con sombreros de vaqueros-, estará en manos de la fiscal general Diana Goral.

De acuerdo a lo que en la instrucción reconstruyeron la fiscal Cinthia Oberlander y el juez Fernando Caunedo, el 6 de febrero de 2018, a las 14, los dos imputados, junto a un tercer hombre que aún no pudo ser identificado, llegaron en una camioneta Ford EcoSport robada a la joyería "Yoni" de Libertad 395.

"Uno de los imputados se quedó montando guardia próximo a la camioneta, mientras que sus otros dos cómplices ingresaron al local comercial armados con armas de fuego y usando sombreros tipo 'cowboy'", describió la fiscal Oberlander en el requerimiento de elevación a juicio.

Oberlander indicó que tras aplicarle culatazos en la cabeza al hermano de la propietaria y reducirlo junto a ella y a un empleado, la banda se apoderó de "distintas joyas que estaban en exhibición en una vidriera, tres o cuatro paños con anillos de oro y 13.000 pesos que eran del empleado del negocio".

Un efectivo de la ex comisaría 3ra. (actual 1A) de la Policía de Ciudad llegó al lugar alertado por un comerciante de la zona y cuando los ladrones salieron con el botín, abrieron fuego contra el agente para subirse a la camioneta y emprender la fuga.

Al describir la persecución y los posteriores tiroteos, la fiscal relató que los delincuentes quedaron bloqueados por el tránsito en la esquina de Lavalle y Talcahuano y allí dispararon contra dos agentes motorizados de la Policía de la Ciudad.

Producto de esos disparos resultaron heridos en sus piernas la jueza María Alejandra D'Agnillo, titular del Juzgado del Trabajo 63, y el empleado Ezequiel Eduardo Allende, del Juzgado Civil 9.

Las pericias demostraron que los proyectiles "fueron disparados por los imputados y no por los policías que entonces los perseguían", ya que la jueza y el empleado quedaron "en la línea de fuego" de los ladrones, aclaró la fiscalía.

En Corrientes y Paraná, Antequera -identificado como quien actuó de chofer y campana en el asalto a la joyería-, disparó otra vez contra los agentes y robó a punta de pistola una camioneta Peugeot Partner con la intención de continuar la huida, pero resultó herido de bala, chocó contra unos contenedores de basura y terminó detenido.

En su poder se incautaron dos pistolas 9 milímetros, una Glock y una Bersa Thunder.
Uno de los hombres que entró a la joyería, junto al que aún permanece prófugo, aprovechó el caos e ingresó al edificio de la Procuración General de la Ciudad de Buenos Aires, ubicada en la calle Uruguay al 400.

Según describe la fiscal, allí "subió hasta el cuarto piso, se cambió de ropa y dejó abandonados un pantalón ensangrentado, un cuchillo y dos cargadores de pistola, para perderse en la multitud".

En base al análisis de las imágenes de varias cámaras de seguridad de la zona y su cotejo con las fotos subidas al perfil de Facebook del ya detenido Antequera, se pudo individualizar a González Chávez como uno de los prófugos.

Este segundo imputado había participado el 23 de enero -dos semanas antes-, y también junto a Antequera, del asalto a una pinturería del partido bonaerense de Hurlingham, en cuya causa quedó detenido dos días después del robo en tribunales.

La clave por la cual fue identificado fue la renguera que padece y quedó registrada tanto en los videos que se analizaron por el tiroteo de Tribunales, como en los del asalto en la pinturería.