El pasado 7 de mayo, un triste acontecimiento ocurrió en el barrio de Palermo. Resulta que un taxista se descompuso al volante y atropelló a tres turistas francesas. Lamentablemente, una de ellas falleció y las otras dos quedaron internadas. En las últimas horas, Anne-Lisa Duma fue dada de alta.

La joven de 23 años sufrió una fractura de pelvis producto del accidente y, una vez trascendió la noticia, sus padres volaron desde Europa para acompañarla, así como a su amiga y sobreviviente, Clemence Remeau. Afortunadamente, ella fue dada de alta el pasado martes sin secuelas, “excepto los golpes y el dolor que eso provoca”.

“Anne-Lise Duma egresó en condiciones de alta del Hospital y está siendo trasladada al (Sanatorio) Mater Dei por cuenta de su seguro médico”, indicó la agencia Telam, mientras que precisó que “por ahora tiene trastornos de memoria”, que “irán mejorando con el tiempo y que no requiere una intervención quirúrgica.

La muchacha fue ingresada al Hospital Fernández luego del accidente y permaneció allí durante siete días, hasta que fue dada de alta este sábado 14 de mayo.

El accidente tuvo lugar el pasado 7 de mayo en el barrio de Palermo

El accidente en Palermo

Ocurrió el pasado sábado en el cruce entre la avenida Santa Fe y la calle Armenia, donde un hombre de 74 años perdió el control del vehículo y embistió a las tres jóvenes turistas.

Según trascendió después, el conductor habría sufrido un grave problema de salud al volante. En principio se pensó que había sido un ACV, pero terminó siendo un síncope, una pérdida repentina de conocimiento por causas neurológicas y cardíacas.

“[El taxista] habrá perdido la dirección. Algo pasó, porque no pudo frenar”, declaró una testigo en su momento.

Más tarde se conoció que las tres eran parte de un programa de intercambio de la Universidad de San Andrés. Debido a la gravedad de heridas y traumatismos, Lwana Margaux Adrienne Bichet falleció un día después del accidente.

En un primer momento, el caso quedó en manos de la Fiscalía de Flagrancia Norte de la Ciudad de Buenos Aires. Luego, el fiscal Matías de Sanctis, quien consideró que el fallecimiento podría encasillarse como una imprudencia por parte del conductor.

Por lo tanto y según el artículo 84 del Código Penal, se castigará con uno a cinco años de cárcel al “que por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o de los deberes a su cargo causare a otro la muerte”.