Por María Helena Ripetta
@mhripetta

Mónica Amarilla tiene 33 años y seis hijos. El miércoles a las siete de la tarde fue atacada es su casa de Mocoretá, provincia de Corrientes. Tanto ella como uno de sus hijos fueron atacados a puñaladas y debieron ser internados. La ex pareja de la víctima quedó detenido. "Tenemos miedo de que salga y termine lo que empezó, que es matarla", dice a Crónica Perla Amarilla, sobrina de la víctima.

"Mi tía estaba en su casa con todos sus hijos, que son menores de edad, cuando Miguel Penayo ingresó y le dio dos puñaladas a ella y una a su hijo de 15 años", dice a Perla y agrega: "Acá nadie hace nada, como es un pueblo chico tapan todo". "Hace un mes él quiso entrar por atrás de la casa. Ella lo filmó y nadie hizo nada", sostiene la sobrina. "Ninguno de los hijos es de él. Hace como dos años que estaban juntos pero se separaban y después volvían, pero la última vez no volvieron más", explica la mujer y dice que Mónica ya lo había denunciado, pero no le dieron ni botón antipánico ni perimetral. Su familia no sabía que ella era víctima de violencia de género. "Ella no contaba nada", dice Perla, pero que "unas cuantas veces" vieron cómo ella lo echaba de su casa.

"Sabíamos que iba a terminar mal", asegura Perla, quien el día del ataque "ella, mi mamá, mi hermana y yo estabamos tomando tereré cuando viene Miguel Penayo con un vaso de vino y empieza a insultar a mi tía. Nos vamos para adentro y mi tía se va para la casa. él se quedó afuera".

"Un tiempo después se va para lo de mi tía y ahí es donde escuchamos unos gritos. Vemos que vienen mis primitos y le dicen a mi mamá 'llamá a la ambulancia porque Penayo apuñalo a mamá'", recuerda Perla. Fueron para la casa de Mónica y la encontraron a ella y su hijo heridos. Los vecinos la estaban asistiendo, hasta que llegó la ambulancia.

Desde entonces está internada y aún no está en condiciones de declarar. Las heridas de su hijo fueron más leves, pero ella quedó en terapia intensiva. Su familia reclama que continúe preso por el intento de femicidio.

Si se está siendo víctima de violencia de género la línea 144, que es gratuita, atiende las 24 horas los 365 días del año, allí brindan asesoramiento y contención. Se puede salir del círculo de la violencia para no llegar al último eslabón que es irreparable, el femicidio.