"Cuando me vine a vivir a este barrio, hace dos años, me desvalijaron la casa, pero esa vez no había nadie. Con esta, es la octava vez que me roban, incluyendo dos autos. Las pasé todas, no te das una idea lo cansado que estoy de todo esto. Incluso, una vez nos entraron con nosotros adentro durmiendo. Estoy pensando en irme del país". Esta frase es de Eduardo Clair, que vive en la ciudad de Bahía Blanca de pesadilla en pesadilla.

En esta última oportunidad dos delincuentes armados ingresaron a su vivienda de Esteban Erize 2933, del barrio San Carlos, y redujeron a su hija de 14 años y a su suegro Víctor, de 73. "Por razones de trabajo no estábamos con mi mujer en casa, por lo que la nena estaba con el abuelo. Gracias a Dios ambos están bien y a mi hija no la tocaron. Estuvieron 20 minutos adentro y el miedo que pasó no se lo quita nadie. Vine a 180 kilómetros por hora en la ruta, porque no sabía qué tan grave había sido la situación", contó el hombre a La Nueva.

Clair mencionó que "a mi suegro lo golpearon un poco y le llevaron el auto. Los ataron con los cables de los veladores y una bufanda, y aunque pareció todo muy improvisado, tuvieron tiempo hasta de descolgar los tres televisores. Los tipos hicieron una mudanza". Poco después del hecho, en el marco de un allanamiento en una vivienda de Salvador Mazza al 1900, la policía aprehendió a cuatro personas, entre ellas una menor de 16 años.

Para el hombre "esto ya es demasiado, debo ser uno de los tipos más robados de Bahía Blanca. La policía dijo que esto fue al voleo. ¿Qué medidas puedo tomar? Pienso seriamente en irme del país, porque mucho más no se puede hacer cuando te entran armados. Por más que tengas una muralla, o te agarran afuera o entran y se quedan una semana viviendo acá".