Una jornada de tensión se vivió ayer en Villa Lugano, donde familiares y amigos de un joven que murió en una salita del barrio marcharon para pedir justicia.

El deceso ocurrió el sábado por la tarde, cuando Martín, de 25 años, llegó al centro de salud ya descompensado y, luego de agonizar durante unos minutos en la vereda, falleció. Según testigos, estuvo media hora en el suelo esperando ser atendido.

En tanto, vecinos que marcharon contaron que “tenía un problema de adicciones y a raíz de una sobredosis tuvo una convulsión”. Según se supo, efectivos de Policía de la Ciudad y Prefectura llegaron al lugar y nadie se animaba a trasladarlo.

La bronca y la indignación de familiares y vecinos comenzaron porque, al parecer, la salita tenía los insumos necesarios para atenderlo ni estaban los profesionales en el lugar en el momento en que llegó, así como tampoco contaba con una ambulancia.

Por otra parte, más enojo generó que haya obras en las calles del barrio y no se mejoren las condiciones de salud. El mal funcionamiento de esta sala de emergencia obliga, según los vecinos, a que deban desplazarse a los hospitales Santojanni o Piñero para atenderse, lugares que suelen estar totalmente saturados.

El padre del chico que murió habló con Crónica TV y manifestó su enojo. “Yo les entregué a mi hijo con vida y ellos me lo devolvieron muerto”, se quejó el hombre, quien se hizo presente en la clínica. Los vecinos, que marcharon bajo el lema “Justicia para Martín”, repudiaron el trabajo de los profesionales y exigieron que “den la cara”.

Asimismo, la madre también expresó su malestar y dijo que “los médicos y el servicio de seguridad” le “cerraron la puerta en la cara”.

Por último, el hermano de la víctima pidió que haya primeros auxilios, ya que no les dan “ni algodones”. “Si mi hermano hubiese tenido asistencia médica, hoy estaría vivo”, concluyó, criticando una vez más al personal.