El efectivo de la Policía Local de Presidente Perón que había sido detenido el pasado miércoles por la muerte de su esposa en una casa de la localidad bonaerense de Guernica fue liberado en la mañana de este jueves, y los investigadores creen que la mujer se disparó un tiro en el estómago cuando se hallaba en medio de una crisis de nervios porque el hombre se quería separar.

Fuentes judiciales aseguraron el oficial Leandro Velazco (22) fue excarcelado por decisión del fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Presidente Perón, luego de recibir una serie de peritajes y declaraciones de testigos que aseguraron que la mujer Gabriela Hunter (39) padecía una depresión porque no quería separarse y ya había tenido varios episodios en los que amenazaba con suicidarse.

Además, los testigos y hasta el propio hijo de 11 años de la mujer, el mayor de los cinco hijos que presenciaron el hecho, dijeron que el policía intentó evitar que la mujer se disparara y hasta intentó forcejear con ella para sacarle el arma que ya estaba empuñando.

El hecho ocurrió el pasado miércoles por la tarde en una vivienda situada en calle 121 al 900, en dicha localidad del partido de Presidente Perón, donde se encontraban Hunter, sus cinco hijos menores de edad y el oficial Velazco, quien presta servicios en la Policía Local de Presidente Perón.

Fuentes judiciales informaron que Hunter y Velazco comenzaron a discutir ya que aparentemente él se quería separar y ella no, y en esas circunstancias, la víctima recibió un balazo en el abdomen.

Los vecinos contaron luego a los investigadores que escucharon los gritos de la mujer que decía “me voy a matar, me voy a matar” y que los chicos pedían auxilio. Tras escuchar el disparo, los vecinos llamaron al 911 y cuando los efectivos de la comisaría local arribaron al lugar encontraron a la mujer malherida junto a Velazco.

Según las fuentes, la mujer baleada fue trasladada al Hospital de Guernica donde murió poco después, mientras que el oficial quedó aprehendido por el crimen, ya que en un principio los investigadores creyeron que se podía haber tratado de un hecho de femicidio.

Ante esta situación, el fiscal de la causa, Juan Cruz Condomí Alcorta, dispuso el secuestro de la pistola 9 milímetros del policía y que sea le efectúe los peritajes de rigor para determinar si existen restos de deflagración de pólvora en sus manos que indiquen que fue quien disparó el arma, cuyo resultado negativo fue entregado en la mañana de esta jornada al investigador.

Fuente: Télam