Por Matías Resano 
mresano@cronica.com.ar 

Los sucesivos episodios de inseguridad que ocurren en diferentes zonas del partido de Avellaneda han tenido en las últimas horas un nuevo capítulo, bajo una modalidad muy particular. Las propias víctimas la definen como "los cerrajeros", en referencia a un grupo de individuos que intentan ingresar a las viviendas forzando las cerraduras con llaves falsas.

Una muestra más de una problemática que hasta el momento no ha sido atendida y mucho menos resuelta por las autoridades municipales. El pasado martes se desencadenó un ataque inédito en la vía pública, en la localidad bonaerense de Wilde, por parte de una decena de jóvenes que irrumpieron en la cinta asfáltica y se abalanzaron sobre los automóviles, aprovechando la congestión vehicular.

Una mecánica denominada "piraña", mediante la cual los sujetos exigían una suma de dinero en concepto de "peaje".

Por si fuera poco, en las últimas horas trascendió un particular modo de robo que tuvo lugar en la localidad de Piñeiro, en el partido de Avellaneda. Fue Griselda, que adquirió recientemente un inmueble que está en proceso de refacción, y que causó la atención de un trío de delincuentes.

Estos hampones, aprovechando que no está habitada la propiedad, intentaron acceder a su interior con un manojo de llaves falsas para destrabar la cerradura. La primera presencia de la banda en la esquina de Perú y Uruguay fue advertida por una vecina en la jornada del 2 de abril, luego que los maleantes descendieran de un rodado y uno de ellos extrajera una llave que giró de un costado a otro sin lograr su cometido, mientras los otros dos oficiaban de campanas.

Sin embargo, el ataque frustrado no amedrentó a uno de los tres, que regresó el 26 de abril pero con la compañía de dos nuevos secuaces. No obstante, su metodología volvió a fallar y se retiró del lugar luego de varios intentos, y al observar que una mujer les tomaba fotografías a los tres.

A pesar de las imágenes, hasta el momento no han sido identificados los individuos ni tampoco se han tomado las medidas de prevención solicitadas hasta el hartazgo por los habitantes de Piñeiro, como en otros rincones de Avellaneda. En este sentido, la propia dueña de la casa señaló a Crónica que "esta zona es un desastre. Ya estábamos acostumbrados a que roben todos los días autos pero que quieran entrar a una propiedad con llave es algo nuevo".

En consecuencia, ante semejante desamparo, la mujer reconoció su temor y su decepción, expresando que "teníamos la ilusión de una casa nueva. Nos costó mucho, hasta nos endeudamos, y ver que tres tipos quisieron entrar, me lleva a dudar y decir en qué me metí".