Por María Helena Ripetta
mripetta@cronica.com.ar

El lunes pasado, un delincuente se atrincheró con un arsenal en su casa y tuvo que intervenir el Grupo Halcón para abatirlo. Pero desde la sangrienta masacre del Banco Nación de Ramallo, el 17 de noviembre de 1999, donde murieron dos rehenes y un ladrón, los negociadores han logrado que estas tragedias no se repitan nunca más, al menos con víctimas inocentes. Crónica dialogó con el especialista en seguridad, el licenciado Martín Duran, sobre cómo actúan estos especialistas en resolver tomas de rehenes.

¿Cuál es rol del negociador?

La función principal es la de preservar la integridad de los rehenes, e incluso la del delincuente. Es aquella persona que puede, mediante diferentes técnicas, brindar una alternativa válida más para resolver el incidente; por lo general trabajan de forma conjunta con un psicólogo. Su finalidad es poder “ingresar” en la mente del agresor para tomar el control de una situación de crisis.

¿Cómo se maneja esa negociación?

Teniendo como punto de partida la integridad de los rehenes, descifrar el perfil del criminal, para saber qué decir y qué callar, es el objetivo. El 90% de los casos se resuelve por medio de la persuasión. La capacidad para invertir el sentido de las palabras resulta crucial.

¿Es importante el contacto visual?

Es importante pero no determinante para la negociación, el delincuente trata siempre de mantenerse a resguardo o con rehenes dándole cobertura. El contacto visual, si se diera, le permite al negociador tomar lectura de las posturas corporales y determinar el estado en que se encuentra.

¿El delincuente sabe que no tiene posibilidad de salir libre de ahí?

La mayoría de las veces los delincuentes comprenden que no podrán escapar, tratan por todos los medios de extender el tiempo de negociación para conseguir mejores condiciones de rendición. Saben que con la presencia de los medios y con una negociación extendida conseguirán también lograr un cierto renombre en el mundo del hampa. Tres condiciones protocolares fundamentales: nunca se le dice que sus acciones no tendrán consecuencias. Autos, armas, drogas y alcohol no se negocian. Se cumple siempre con lo que se promete.

¿Quién da la orden de irrupción?

Es la que se genera desde el comando de la operación, para que el grupo táctico entre en acción. Puede ser porque el negociador comunicado con el delincuente crea que ocurrirá un hecho que ya no puede manejarse, como por ejemplo el sonido de un disparo, una amenaza de muerte extrema o algún otro hecho que su experiencia le permita determinar que es necesaria la intervención.

¿Quién decide que ya no hay posibilidad de negociación?

La persona que tiene la máxima autoridad en un hecho de este tipo es el negociador y es quien toma las determinaciones. Quien comienza una negociación las finaliza. Las decisiones antes de comunicarlas son estudiadas y aprobadas por la mesa de crisis. La crisis no se traslada de lugar, el negociador es quien recibe las demandas. El negociador es el “ojo” del equipo táctico, por medio de las escuchas. Las autoridades de la mesa de crisis, el fiscal y jefe policial no se comunican con el delincuente.

El protocolo de los tres anillos de seguridad

El licenciado Martín Duran también hizo referencia a lo que sucede afuera ante una toma de rehenes.

¿Cómo son las medidas en los alrededores?

"Primero se debe aislar la zona, evacuar a quienes estén en peligro y se pueda. Cortar la luz, el agua y circuitos de cámaras que le permitan al delincuente observar lo que sucede a su alrededor. Es decir, el objetivo es aislar por completo y dejar incomunicado al delincuente".

¿Son tres los anillos de seguridad ?

"Sí, el primer anillo es el que cerca la zona más próxima al lugar donde está el delincuente y los rehenes. Es dónde se ubica el comité de crisis, que tratará de resolver el hecho y donde también se encuentra el grupo comando preparado en caso de tener que intervenir. El segundo anillo que rodea al primero es hasta donde pueden llegar y ubicarse familiares del delincuente o personas que puedan tener relación con el mismo y sean de utilidad en la negociación. El tercer anillo, el más alejado y envolvente de los anteriores, es dónde se ubican las personas que pueden tener una proximidad con el lugar cercado, vecinos, evacuados, curiosos y la prensa enviada por los distintos medios para cubrir e informar del hecho".