Todo comenzó con un llamado del 911 a las 7.30 del lunes, alertando a las autoridades policiales sobre un posible episodio de violencia de género por lo gritos de una mujer en medio de una discusión, en una vivienda situada en la al 3100 de la calle 83.

Al entrar al domicilio, la policía se encontró con el cuerpo de una mujer ya fallecida, identificada como Mónica Benavídez, de 59 años.

En base a las primeras investigaciones realizadas por el fiscal a cargo de la causa, Eduardo Núñez, la muerte fue desencadenada por ahorcamiento ya que el homicida rodea con una soga el cuello de la víctima y apretó con ambas manos para matarla. Además, presentaba un severo golpe en la cabeza.

Luego del hecho, el agresor dio a la fuga, pero a través de testimonios de los vecinos de Mónica, sino que se encontraron rastros de piel en tres uñas de la mano derecha de la víctima que permitieron identificar que su agresor fue Jorge Ortega, su ex novio.

Esto permitió la detención de Ortega, quien trabaja como camionero, en la casa actual de su esposa, ubicada en 556 al 1200 de Necochea.

A diferencia de lo que se esperaba por parte del personal de policía, el sospechoso se entregó sin ofrecer resistencia ante las autoridades y presentaba rasguños en los ojos. Actualmente se encuentra detenido en las dependencias de la DDI.

Además, el apresado habría sido denunciado por su víctima en agosto del año pasado por amenazas, lo cual impulsó una restricción perimetral, la cual luego perdió vigencia ya que ella misma retiró la acusación.

Por último, se descubrió que la propiedad donde fue asesinada y vivía hace ocho meses Mónica, era arrendada por su posible homicida, quien frecuentaba el inmueble casi con regularidad.