La masajista de Nahir Galarza reveló que cuando atendía a la joven detenida por el crimen de Fernando Pastorizzo en Gualeguaychú, le notaba golpes, raspones y moretones y aseguró que la chica le había confesado que el muchacho asesinado la acosaba. 

"Ella me contaba que la persona que salió con ella, un chico llamado Fernando, la molestaba, la llamaba, a veces la esperaba a la salida de su casa o de los boliches... y una vez recuerdo que vino toda rasguñada a la sesión y después, en otra sesión, le vi moretones en los brazos... otra vez en la parte baja de la espalda tenía un golpe como del grande de la boca de un vaso", dijo la mujer, de acuerdo a lo que publica elonce.com. 

"También, la última vez le vi un raspón del lado izquierdo en la entrepierna, como un rasguñón, ya con cáscara, y si ellos tenían un vínculo no lo sé porque ella iba a relajarse y solo si ella me contaba yo preguntaba, de lo contrario sólo me dedicaba a mi trabajo", agregó la masajista.

La mujer fue muy clara al recordar el cuerpo de Nahir Galarza y sobre la última vez que se vieron, la semana previa a la Navidad: "Siempre aparecía con nuevas marcas", subrayó. La masajista indicó que nunca le preguntó de forma directa a qué se debían esas marcas, sino que lo hacía "en forma chistosa".

En el último encuentro que mantuvieron, el jueves 21 de diciembre, Nahir fue acompañada de su madre Yamina Kroh y la masajista declaró que "delante de Nahir no le dije nada, sólo le indiqué con unas señas y ella (la madre) me asintió con la cabeza, como diciéndome 'sí las vi', pero luego cuando Yamina pasó sola a la sesión le dije: '¿le viste las marcas que tiene? ¿De qué es eso?' y me contestó: 'sí, las vi, pero no puedo hacer nada, ella no me lo permite, me dice que no me meta".

Acusación a Pastorizzo

Cuando la defensa le preguntó específicamente en la declaración que luego vertió al Legajo si creía que esas marcas se las había hecho Fernando Pastorizzo, la masajista respondió rotundamente de forma positiva. "Por lo poco que ella me contaba, era el único que la molestaba, es más, a veces cuando estábamos terminando una sesión de reiki, el pibe la llamaba y la llamaba incesantemente", aseguró la nueva testigo. "Ella me decía 'este me sigue jodiendo, me tiene podrida'", rememoró la mujer.

En el Legajo judicial que se encuentra en manos de la Fiscalía existe un informe que realizó el médico forense sobre el cuerpo de Nahir Galarza cuando fue detenida en donde se manifiesta que las lesiones encontradas no refieren a golpes, sino a fricciones. Según confirmó una fuente cercana a la investigación esas marcas que se localizaron en un muslo no son más que "una raya o un rasguño", según publicó El Día.