Por Fernando Vázquez 
fvazquez@cronica.com.ar 

Al cabo de una violenta discusión vecinal, un hombre 32 años fue salvajemente asesinado a balazos y por el caso las autoridades policiales detuvieron a dos individuos. El cruento suceso, de ribetes confusos, se registró en la localidad bonaerense de Bernal, en el partido de Quilmes, y se asegura que la brutal disputa comenzó a raíz de la tenencia de una motocicleta.

Se dijo, en un comienzo, que el altercado había ocurrido como consecuencia de un intento de asalto, pero luego la mencionada hipótesis fue descartada por los investigadores. Los voceros de los tribunales de Quilmes revelaron que la infortunada víctima fue identificada como Walter Gómez, de 32 años.

De acuerdo con lo manifestado por los informantes, el hecho se produjo en el cruce de 167 y Los Andes, en las proximidades del arroyo San Francisco, en la denominada Villa Iapi, en el citado distrito, cuando Gómez fue herido de arma fuego y, por dicho motivo, tuvo que ser trasladado de urgencia a la Unidad de Pronta Atención (UPA) situada en Caxaraville al 5300, entre Boulevard de los Italianos y De la Peña, en Wilde.

Posteriormente a la víctima se la envió al Hospital Presidente Perón, ubicado en calle Anatole France al 700, en Avellaneda, en el sur del conurbano provincial, donde finalmente el paciente dejó de existir ya que había sido alcanzado por un certero proyectil en la espalda, que le egresó por el estómago.

Servidores públicos de la comisaría 7ª de Quilmes arribaron rápidamente al escenario del crimen, oportunidad en la que apresaron, de manera preventiva, a un hombre llamado Ramón Darío, de 42 años, y a un individuo de nombre Ramón Ezequiel, de 34, estableciéndose que el primero de ellos había sido el responsable material del asesinato.

Arma de fuego
Gracias a los diferentes datos obtenidos en el escenario del episodio, los pesquisas policiales de la seccional allanaron la finca habitada por el autor del homicidio, donde lograron incautar un revólver 32 largo carente tanto de marca como de numeración, que tenía en los alvéolos del tambor cuatro municiones intactas y dos vainas servidas, y que se cree habría sido utilizado para matar a Gómez.

Intervino en la causa, que fue caratulada "Homicidio", el doctor Martín Conde, fiscal en turno de la Unidad Funcional N° 3 del departamento judicial de Quilmes.