El nene recibió un tiro en la cabeza en medio de un tiroteo.

La abuela de Franco Burgos, el niño de 12 años que murió el último jueves en Tucumán  durante un confuso episodio, dijo que su nieto "no robaba, ni  manejaba un revólver, como inventa la Policía" y que "no van a detenernos hasta que no se haga justicia". 

Mercedes del Valle Ferreira, la abuela del chico que falleció luego de quedar en medio de un tiroteo entre efectivos  policiales y un grupo de personas que corrían picadas de manera  ilegal, aseguró que su nieto no era una ladrón, que no usaba  armas, y que lo primero que le dijeron cuando llegó al hospital  era que habría sufrido un accidente vial.

"Nos destrozaron la vida. El 'Negro' era un niño maravilloso,  lleno de amistades, que no tenía problemas con nadie. Y anteayer  a la madrugada, a pocas horas de su primer día en la secundaria,  lo mataron", relató la mujer en una carta publicada por La Garganta Poderosa

El nieto de Mercedes, según la versión policial, iba junto a  su amigo de 14 años en una moto y comenzaron a disparar contra  los efectivos, y fue por eso que estos repelieron el ataque,  dispararon y los balazos alcanzaron al chico. 

"El miércoles a la noche, Facu salió en moto con Juan, para  ir a ver las picadas en el Parque 9 de Julio, como es común acá  entre los changos. Al regresar, pasada la medianoche, unos  uniformados les dispararon a quemarropa. No existió ningún  enfrentamiento. Y en cuanto nos enteramos, salimos corriendo al  hospital, donde nos recibieron con mentiras los voceros  arreglados con las Fuerzas. 'Sufrió un accidente vial', nos  dijeron. Y minutos después, la tomografía nos anunció que había  fallecido por el tiro de un arma 9 milímetros", relató Mercedes.

Y agregó: "El 7 de mayo, Facu iba a cumplir 13. Y sí, soñaba ser como Messi, para poder comprarle una casa a su mamá, que vive en Santa Fe. Allá, Úl había jugado al fútbol en Unión de  Sunchales y tenía pensado volver en unos meses. No podrá! Me  parece verlo ahora, jurándonos que algún día nos iba a comprar 'una mansión, para poder vivir mejor'".

En tanto, Juan Carlos Benedicto, el abogado del otro menor  que iba en la moto junto a la víctima, contó a NA que el próximo  lunes va a presentar la impugnación de los indicios que constan  en el expediente, debido a que por ejemplo, el dermotest que se  les realizó fue hecho por la misma fuerza que se está  investigando.      
    
"Se hizo la prueba de parafina, pero la vamos a impugnar  porque la misma policía la hizo. Salió falso positivo, eso no  significa que era pólvora lo que tenían los chicos en las manos,  puede ser otra sustancia. Además al arma que está en la causa  fue plantada", dijo el letrado. 

Además, Benedicto señaló que "la policía quiere demostrar que  los han atacado a ellos, pero lo que pasó fue que se escudaron  con estos chicos porque el disparo que terminó con la vida de  Franco fue de menos de dos metros de distancia".  

El letrado pidió incorporar a la causa que investiga la  fiscal Adriana Giannoni, las imágenes de las cámaras de  seguridad de la zona.  

Una de las primeras informaciones que circularon fue que los  policías habrían confundido al menor con un delincuente, pero  rápidamente esa versión se esfumó y cobró fuerza la del  intercambio de disparos entre los chicos que iban en la moto y  los policías. 

El hecho ocurrió en la ciudad de San Miguel del Tucumán el  pasado jueves a la madrugada, donde el adolescente de 14 años,  también resultó herido de bala, pero se encuentra fuera de  peligro. 

 El joven que conducía la moto y sobrevivió contó que ellos no  estaban con los motociclistas que perseguía la Policía y que  quedaron en medio de los disparos.

Los investigadores, según consta en la causa, no encontraron  hasta el momento indicios para determinar que fue un caso de  gatillo fácil, por lo que los dos policías involucrados fueron  liberados, pero seguirán siendo investigados.