Un gendarme de 30 años fue asesinado este jueves de dos balazos en su casa de la localidad bonaerense de El Talar de Pacheco, partido de Tigre, y por el crimen fue detenida su esposa, acusada de haberle disparado en el medio de una discusión y quien era víctima de violencia de género, informaron fuentes policiales.

El hecho ocurrió alrededor de las 11.30, cuando el cabo primero Alfredo Ruiz (30) se encontraba en su casa de México 362, del mencionado partido del norte del conurbano, donde mantuvo una discusión con su mujer, Mirta Noelia Boiffier (36), aparentemente por un mensaje de texto que él había recibido.

Al parecer, en medio de la pelea, Boiffier, que era ama de casa, tomó el arma reglamentaria de su marido, una pistola calibre 9 milímetros marca Taurus, y le efectuó dos disparos en el abdomen que le provocaron la muerte en el acto.

Un vecino, manifestó a Crónica TV que el hombre le pegaba a su mujer. Relató también que la mujer lo mató cuando la víctima salió de bañarse. 

El hombre fue asesinado de dos balazos.
La mujer utilizó el arma reglamentaria de la víctima.


Tras ocurrido el hecho, los vecinos realizaron un llamado al servicio de emergencias 911 y concurrieron a la vivienda efectivos de la comisaría sexta de Tigre.

En el lugar, encontraron muerto en el baño al gendarme, que cumplía funciones en una dependencia del barrio porteño de Pompeya, y a la mujer a su lado, quien quedó aprehendida por el delito de "homicidio".

Tres jóvenes vecinos de la pareja del barrio coincidieron en que el gendarme le pegaba frente a todos a su mujer y también maltrataba a sus hijos, quienes se encontraban en la casa cuando se produjo el crimen.



Uno de los vecinos, llamado Valentín, contó que desde su casa siempre se escuchaba "ruido de vidrios rotos" y que la mujer "era atacada".

Por su parte, otro joven identificado como Juan dijo que siempre se preguntaba "qué pasaba por la cabeza" de la pareja y "por qué había tanta violencia entre ellos teniendo hijos de por medio".

En la causa interviene la fiscal Claudia Gambotto, de la Unidad Fiscal de El Talar de Pacheco, quien dispuso que la Policía Científica realice los peritajes correspondientes y la autopsia.