El sábado último, un grupo de policías realizaba la guardia habitual en la Unidad de Prevención de San Isidro cuando se toparon con una situación dramática: un chico de 13 años saltó un paredón empuñando un cuchillo y sin mediar palabra, atacó en la cabeza a Oscar Cejas.

El efectivo estaba de espaldas cuando el menor apareció en escena y no tuvo posibilidad de defenderse ni de esquivar el ataque. Luego del hecho, ocurrido en el predio emplazado en Guayaquil y Perito Moreno, el agresor no mostró intenciones de detenerse, por lo que otro de los oficiales que se encontraban en el lugar tuvo que balearlo en una pierna para poder detenerlo.

Cuando le preguntaron, en medio de la tensión, a qué había ido a esa dependencia, la declaración dejó sin aliento a los presentes: "A matar policías", afirmó. Luego fue derivado a un centro asistencial por la herida recibida en la pierna. Está fuera de peligro.

Quien todavía permanece internado, estable pero en terapia intesiva, es Cejas a quien operaron y le sacaron un pedazo de cráneo para descomprimir el cerebro. Otro efectivo, en tanto, debió ser atendido porque se descompensó producto de un infarto.

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