El anciano de 94 años acusado de haber asesinado a balazos a su sobrino y a las dos mujeres que lo cuidaban en una casa de la localidad bonaerense de Caseros murió este jueves por una afección cardíaca, informaron fuentes judiciales. Se trata de Antonio Pignotti, quien estaba internado desde el domingo último en el Hospital Carrillo por problemas coronarios tras sufrir una descompensación en la comisaría en la que estaba detenido. 

Fuentes judiciales informaron a Télam que con la muerte del anciano la causa quedó extinguida ya que era el único imputado por el triple crimen de Hubert Rubén Buffoni (60), Miriam Esther Segovia (60) y la madre de ésta, María López (80). El hecho ocurrió el 4 de este mes a las 13, en una casa situada en la calle Tres de Febrero al 3800, casi esquina Ángel Pini, a metros de la Plaza Pineral, de Caseros, en la zona noroeste del conurbano, donde vivía Pignotti.

De acuerdo con los voceros, un vecino del barrio escuchó disparos provenientes de esta casa, por lo que alertó de la situación a efectivos que recorrían la zona a bordo de un patrullero de la comisaría 1ra. Caseros, quienes se trasladaron hasta el lugar. En momentos en que el patrullero estacionaba en la puerta de la vivienda, los policías observaron a una mujer tirada en la puerta de ingreso y a otra de mayor edad que salía a la carrera y que desde atrás un anciano le disparaba en la cabeza, a raíz de lo cual, la víctima cayó en el patio delantero.


Ante esa situación, los efectivos inmediatamente aprehendieron a Pignotti, quien portaban una pistola calibre 22 marca Tala y les dijo que estaban “cansado de que le roben”. Luego, los policías auxiliaron a las dos mujeres baleadas en el frente de la vivienda y dentro de la misma hallaron a Buffoni (60) tirado en el piso y asesinado de un balazo en la espalda.


Según las fuentes, Segovia y López fueron trasladadas de urgencia al Hospital Carrillo de Tres de Febrero, donde la primera murió al ingresar y como consecuencia de un tiro en el tórax. Mientras, López estuvo internada con “pronóstico reservado” hasta minutos después de las 17 cuando falleció a raíz de una herida de bala en la cabeza.


De acuerdo con lo que pudieron reconstruir los investigadores a partir de las primeras diligencias, Segovia y López residían a unas ocho cuadras de la escena del crimen, en Esteban Merlo y avenida San Martín, también de Caseros, y habitualmente cuidaban de Pignotti; mientras que Buffoni era el único familiar que visitaba regularmente al ahora fallecido.


Tras la aprehensión, el fiscal Fabio Cardigonde le tomó declaración indagatoria luego de haberlo sometido a un estudio médico que determinó que estaba lúcido, ubicado en tiempo y espacio, y en condiciones de ser sometido a proceso. El anciano, por consejo de su defensa oficial, se negó a declarar y el funcionario judicial solicitó al juez de Garantías 5 de San Martín, Nicolás Schiavo, que ordene su detención formal.