El hecho ocurrió de madrugada, cuando un ladrón ingresó con fines de robo al patio de una casa situada en Remedios de Escalada al 300, luego de cortar los cables de un sensor de alarma y de un reflector para no ser advertido. Según detalló un jefe policial, al parecer el joven había pisado caca de perro y dejó la impronta de su calzado en una chapa de esa casa.

Pero la irrupción del intruso fue advertida por el dueño de la vivienda, que al escuchar ruidos llamó a la policía y una patrulla arribó al lugar. Poco después, cuando el propietario de la casa estaba en la vereda vio pasar caminando a un joven que, a su paso, dejó huellas de excremento que reconoció como idénticas a la que había quedado en su casa.

El hombre alertó así a la policía y efectivos del Comando de Patrullas demoraron al acusado del intento de robo, que quedó a disposición judicial. El vocero policial informó que en el lugar se hicieron presentes peritos de Policía Científica, quienes cotejaron todas las huellas de zapatillas detectadas adentro y afuera de la casa y certificaron su similitud.