Un niño de 7 años fue herido de un balazo en la mano cuando un vecino le efectuó al menos tres disparos, al parecer molesto porque a un grupo de chicos se les había caído una pelota en un terreno lindero al que habita el agresor en la localidad bonaerense de San Pedro, informaron fuentes judiciales.

En diálogo con la prensa, el fiscal de la causa Hernán Granda explicó que tras tomar la investigación del hecho solicitó la detención del agresor, por considerar que se trató de un intento de homicidio, pero el pedido fue denegado por el juez de Garantías de Baradero.

El hecho que el jueves tomó estado público ocurrió el pasado 31 de octubre en en el Barrio San Francisco, de la localidad de San Pedro, cuando unos chicos jugaban a la pelota en la calle. Al parecer, en un momento el balón cayó en un terreno baldío y cuando intentaban recuperarlo, el vecino de la casa lindera salió y efectuó al menos tres disparos sin que mediara palabra alguna, según contó el fiscal.

Según el funcionario judicial, el agresor es un hombre de más de 80 años, no tiene antecedentes, y se ordenó que sea sometido a pericias médicas para determinar si fue consciente de la criminalidad de sus actos.

"Considero que es un hombre peligroso, sino no hubiera pedido la detención”, aseguró el fiscal Granda, que además contó que el miércoles se hizo un allanamiento a la casa del agresor y que no se encontró el arma utilizada, pero si se secuestraron municiones de un arma calibre 38, similar a la de las heridas del menor baleado.

Asimismo, el fiscal aseguró que el nene “está fuera de peligro” pero tiene “una grave herida en la mano que le podría provocar inmovilidad”.