Generalmente alguien adentro del banco les pasa el dato a motochorros que esperan afuera.

Por María Helena Ripetta
mhripetta@cronica.com.ar

En 2010, en La Plata, cuando Carolina Píparo estaba embarazada de 9 meses y fue baleada tras extraer dinero de un banco, su hijo Isidro nació tras una cesárea de emergencia y murió una semana después. Desde entonces, muchas medidas de seguridad bancarias cambiaron, y si bien lograron reducir las salideras, no se las pudo eliminar. Hay bandas que siguen operando. Esta semana, una cámara de seguridad mostró cómo un matrimonio que bajaba de un taxi (que después se supo que era trucho) fueron atacados por cuatro delincuentes en dos motos y tras arrastrar a la mujer, le arrancaron la mochila en la que llevaba 650.000 pesos. Fue en el barrio de Recoleta y a plena tarde.

Ellos habían retirado la plata de un banco del microcentro, caminado unas cuadras y tomado un taxi. Si alguien dentro del banco vio el movimiento, si alguien dio el dato que ellos iban a ir a buscar el dinero, aún no se sabe, lo que deja claro las imágenes es que los delincuentes sabían lo que buscaban y que el taxista, que llevaba dos celulares, no era ajeno al hecho.

Los especialistas sostienen que estas bandas se organizan de forma espontánea y están integradas entre cuatro y ocho delincuentes. Que cuentan fundamentalmente con motos. Las scooter, es decir las más pequeñas, las utilizan los “marcadores”, es decir los integrantes de la banda encargados de encontrar y señalar a la futura víctima.

Luego, para las huidas, usan autos robados, y también, como se vio en este último hecho, taxis “truchos”, que no sólo garantizan la huida sino también transportar a la víctima, alejándola del banco, donde hay más seguridad y así facilitar el robo al resto de la banda. Como integrante “novedoso” está el “lancero”, que se llama así a quien va de acompañante en una moto y lleva una barreta para romper el parabrisas trasero, ya que en general la gente deja el bolso o la cartera con el dinero en el asiento trasero, para mayor seguridad. Otra característica de estas bandas es la violencia al momento del arrebato, como en este último caso que arrastraron a la mujer hasta sacarle la mochila, además de amenazarla con un arma.

“Hay 100 bandas operando entre Capital y el Conurbano”, le dice a Crónica el especialista en seguridad Luis Vicat. “La seguridad absoluta no existe, pero se puede todavía mejorar. En cuanto a la propia política de seguridad de cada entidad bancaria, la seguridad no es un costo sino una inversión, y los bancos son los responsables del riesgo en un 100%”, sostiene el especialista en seguridad Héctor Muzzio y agrega que estas bandas “utilizan distintos rodados, propios (motos) usan cascos, a veces con armas de fuego, y otro tipo de armas como puñales, manoplas y elementos contundentes”.

La sugerencia es que en la medida de lo posible hacer trasferencias bancarias y no retirar importantes sumas de dinero del banco. Y si no queda otra, que la menor cantidad de personas posibles sepa que se va a realizar la operación.