La autopsia de Anahí Benítez  determinó que la adolescente de 16 años no estaba drogada ni alcoholizada al momento de su muerte. 

Las pruebas dieron negativas y confirmaron que la joven comió arroz y verduras. Restos de estos alimentos fueron encontrados en la casa de Marcos Bazán, uno de los dos detenidos por el crimen y único sospechoso del asesinato.

Investigadores hallaron durante esta semana granadas, cuchillos, preservativos usados y toallitas femeninas en la casa del acusado mencionado. Todos los elementos sn comparados con el ADN de Anahí.

El otro detenido, Marcos Villalba, declaró que encontró el celular de la joven a pocos metros de donde apareció el cuerpo, su hermano lo desbloqueó y cuando vieron que funcionaba, se lo dio a su hijo.