La jornada previa a los alegatos en el juicio que se le sigue a una pareja acusada de abusar y matar a su beba de once meses cerró las testimoniales y dio lugar a la declaración de ambos imputados. Héctor Javier Picart y Lucía Sosa negaron haber lastimado a la pequeña, respondieron las preguntas que se les formularon y dijeron que fueron prejuzgados desde un comienzo.

La pareja, que está detenida desde octubre de 2016, se mostró dolida ante los jueces y respondió las preguntas que hicieron la defensora oficial Laura Solari y el fiscal Fernando Berlingeri. "Ambos ratificaron su inocencia, dijeron que nunca les hicieron nada a los chicos, se mostraron dolidos por lo que viene pasando y lo atribuyeron a un prejuzgamiento que sufren desde el comienzo de la investigación", relató una fuente judicial a 0223.

Fue la primera vez que la pareja habló. "No hubo contradicciones en su relato, Picart, que declaró en primer término- dijo que Sosa era una excelente madre y que no sabían cuando ir o no al hospital porque muchas veces que fueron a atender a los chicos los hacían volver al otro día", agregaron. Esa versión está relacionada con el síndrome de Munchausen que se le diagnosticó -de manera errónea, según la defensa- a la imputada.

Ese cuadro es una enfermedad mental y una forma de maltrato infantil en el que el cuidador del niño inventa síntomas falsos o provoca síntomas reales para que parezca que el niño está enfermo. Los miembros del Tribunal Oral en lo Criminal 3 dispusieron que las partes realicen sus alegatos.

Al no haber modificado durante el debate sus líneas de trabajo iniciales, Berlingeri solicitará la pena de prisión perpetua al considerarlos coautores del delito de abuso sexual seguido de muerte agravado por el acceso carnal, el vínculo y la participación de dos personas. Por su parte la defensa insistirá con la absolución de ambos.