Testigos del tiroteo que se produjo a raíz de un intento de robo a una Joyería en pleno centro porteño aseguraron que se vivió un clima de caos y desesperación. Uno de ellos, aseguró que
él y su hermana se salvaron "de milagro"

Sobre el enfrentamiento que se produjo en la avenida Corrientes y Libertad, el cual dejó tres heridos–un ladrón, un empleado judicial y una jueza laboral–, una vecina, Luz, relató: "Yo vivo en la esquina de Corrientes y Talcahuano y desde el balcón escuché un tiro, pensé que era de esas motos que tienen caños de escape que suenan como balas, y alcancé a ver una camioneta negra que atravesaba Corrientes con el policía detrás, que no tenía arma, apenas tenía el radio, siguiéndolos".

La mujer aseguró que "se subió (a la camioneta) uno de los chorros, de remera blanca y manga corta, que es uno de los que todavía está ahí (en la calle), pero fueron cuatro los delincuentes".

"Un empleado de la joyería salió a decir que habían entrado dos y que otros dos se quedaron afuera. Debían tener unos veintiocho o treinta años. Hay como treinta tiros en toda la joyería y en esa parte de la calle", detalló la vecina.

Por su parte, Fermín, dueño de un local de la zona, contó que estaba atendiendo su local, ubicado a metros de Corrientes y Paraná, y de repente comenzó a escuchar los disparos.

"Escuché los tiros, me tiré al piso y después vi dos personas heridas sobre Corrientes"



"Yo estaba en el negocio atendiendo gente, de repente escuché los tiros, me tiré al piso y después vi dos personas heridas sobre Corrientes que ya fueron trasladadas por la ambulancia", relató el comerciante.

"Los disparos duraron como cuatro o cinco minutos"


El hombre dijo que "los disparos duraron como cuatro o cinco minutos", que "fueron como cuarenta tiros" y que los delincuentes pasaron por la puerta de su negocio cuando huían.

En tanto, Ana, que trabaja en un teatro sobre la avenida Corrientes, relató que un grupo de personas que pasaba caminando ingresó a la sala para refugiarse de los disparos y le contó lo que ocurría, mientras se escuchaban los tiros.

"La gente estaba desesperada, no sabían si estar agachados, parados, los tiros volaban"



"Cerré la puerta del teatro, esperé a que se calmara un poco todo para que la gente saliera sana y salva. La gente estaba desesperada, no sabían si estar agachados, parados, los tiros volaban", afirmó la mujer, que dijo que entraron unas ochos personas al teatro.

Otras personas que se encontraban en colectivos que pasaban por la zona también se tiraron al piso de los ómnibus y relataron a través de las redes sociales cómo escuchaban los disparos y debían guarecerse de la balas.

Fuente: Télam