Familiares de una estudiante de Gastronomía, asesinada de un balazo en la cabeza, mientras iba en una camioneta con su novio en el barrio porteño de Liniers, aseguraron que a tres años del crimen la investigación quedó "estancada", ya que todavía no se identificó al homicida. "La causa sigue igual o peor, porque cambió de área hace dos años y todavía ni nos llamaron a declarar. Nadie hace nada, nos quieren acostumbrar a las pérdidas", dijo Patricia Galloli, madre de la víctima, Paula Díaz (20).

Según la mujer, la Fiscalía de Instrucción 40, a cargo de Estela Andrades, "nunca" llamaron a la familia para "absolutamente nada" y hace dos años la División Homicidios de la Policía Federal Argentina investiga el homicidio, aunque no hubo ningún avance. "No se investigaron ni peritaron armas de la Policía Federal y/o de la Bonaerense que estaba de turno en ese momento por los alrededores, algo pertinente, porque la bala que mató a mi hija fue una 9 milímetros que es también la reglamentaria", sostuvo Patricia. "Esa noche no hubo denuncias por robos" en la zona, agregó.

La madre de Paula contó que hace un tiempo efectivos de Homicidios llamaron al novio de su hija y le "confesaron" que se enteraron que la investigación pasó a esa División, porque habían visto a los padres en un programa televisivo en el que denunciaban el caso. "Nos sentimos totalmente desamparados y abandonados por la Justicia en nuestro propio país", expresó la mujer, quien recordó que hace dos años se ofreció una recompensa de 200.000 pesos para aquellas personas que aporten datos para esclarecer el crimen.

El asesinato ocurrió el 14 de diciembre de 2014, entre las 4.20 y las 4.45, sobre la General Paz, entre Ramón Falcón y avenida Rivadavia, mano a provincia, a la altura de las paradas de colectivos. La víctima volvía de un recital del grupo Babasónicos junto a su novio, llamado Hugo Carrizo (29), a bordo de una camioneta Jeep Patriot Negra, patente NDR-034.

De acuerdo a lo establecido hasta el momento durante la etapa de instrucción, la pareja había ido al estadio Mandarine Park, en Costanera Norte, y luego a un bar de la zona de Palermo, donde no tuvieron discusiones ni peleas con ninguna persona. El novio de Paula condujo por avenida Juan B. Justo, cruzó por debajo el puente de General Paz para luego retomarlo y dirigirse hacia provincia.

Al llegar a las paradas de colectivos, el muchacho escuchó una detonación, por lo que pensó que le habían arrojado una piedra.