La justicia santiagueña ordenó el arresto de dos hermanos policías acusados de haber disparado contra su ex cuñado, quien momentos antes había asesinado a su ex pareja embarazada y herido de gravedad a otras dos mujeres, para luego dispararse en la cabeza. 

Los investigadores aguardaban los resultados de la autopsia para determinar si el femicida murió por el balazo que él mismo se efectuó, o si su muerte fue consecuencia de los dos disparos -uno en el tórax y otro en un hombro- que, según testigos, le tiraron los policías, agregaron fuentes judiciales.

Los efectivos bajo investigación son Agustín y Abel Coronel, hermanos de Yésica Coronel, quien fue asesinada de un balazo en la cabeza por su ex pareja, Marco Ingratta, en una precaria casa del barrio Campo Contreras de la capital provincial.

De acuerdo a las investigaciones de los fiscales Mariano Gómez y Martín Silva, el agresor irrumpió violentamente en la vivienda y, sin mediar palabra, mató de un tiro en la cabeza a Coronel, quien estaba embarazada de cuatro meses, tras lo cual hirió de gravedad a la madre de la víctima, Zulma Concha, y a su hermana, María de los Milagros Coronel.

Inmediatamente, el agresor, que tenía prohibido acercarse a su ex mujer por recientes denuncias por violencia de género, se disparó en la sien derecha. 

Las mismas fuentes indicaron que minutos más tarde y enterados del incidente por las radios policiales, los policías hermanos de la víctima llegaron al lugar y uno de ellos le disparó dos veces a Ingratta con su arma reglamentaria, a la altura del tórax y hombro izquierdo.

De acuerdo a testigos circunstanciales que ingresaron a la vivienda para auxiliar a las mujeres heridas, al menos uno de uniformados le disparó al agresor cuando ya estaba muerto y tenido a pocos metros del cadáver de su ex pareja, que se dedicaba a trabajos de peluquería en el mismo barrio.

No obstante, la justicia aguardaba los resultados de la autopsia de Ingratta para establecer si murió en el momento en que se disparó en la sien derecha o como consecuencia de los proyectiles de las armas reglamentarias secuestradas a los oficiales.

En tanto, de la autopsia realizada en la Morgue Judicial del Hospital Independencia a la víctima del femicidio surgió que estaba embarazada de cuatro meses, agregaron los informantes.

Los investigadores no descartan que el crimen de la mujer, que era madre de dos niñas de 3 y 6 años que había tenido con Ingratta, haya estado motivado por su reciente embarazo producto de otra relación.

Fuente: Télam