"Pegale un tiro", fue la frase que escuchó Antonia Zerrizuela por el teléfono mientras hablaba con su esposo, en la localidad tucumana de Lastenia. Después de ese escalofriante momento todo fue silencio e incertidumbre para la mujer, quien inmediatamente hizo la denuncia ante la comisaría local sin imaginarse el trágico final.

Tras un operativo de búsqueda, el hombre fue hallado muerto horas después a la vera de la ruta provincial 302, en el departamento tucumano de Cruz Alta. El cuerpo estaba con el torso desnudo, tenía al menos un disparo y estaba junto a su camioneta.

El cadáver de Carlos Miguel Ovejero, un comisario retirado de 56 años.

La víctima fue identificada como Carlos Miguel Ovejero, un comisario retirado de 56 años que trabajaba actualmente como guardia de seguridad de un grupo empresario local. La esposa había denunciado que el hombre había salido de la casa de sus padres, en San Andrés, hacia su trabajo, pero que no supo nada más después de escuchar por el teléfono cómo alguien daba la orden para que lo ejecutaran.

Si bien todavía es un misterio, la principal hipótesis que manejan los investigadores es que se trató de un crimen en ocasión de robo. Por el momento se esperan filmaciones de varias cámaras que podrían haber registrado el recorrido de Ovejero hasta que fue interceptado por quienes se convertirían en sus asesinos.