El joven remero Pablo Ventura, que fue detenido por el crimen de Fernando Báez Sosa y que recuperó la libertad cuatro días después, regresó con su padre a Zárate donde fue recibido por su madre, Marisa y unos 40 vecinos y luego de un abrazo fraterno y profundo deseó "retornar a la rutina y volver a remar".

Pablo y su padre José llegaron a su domicilio poco antes de las 21 y fueron recibidos por un grupo de vecinos frente a la vivienda de la familia. Lucas, dueño del bar, aseguró que "en Zárate no hay reunión familiar o de amigos en la que no se hable de lo que pasó", y resaltó que el barrio "está revolucionado" desde la detención de Pablo.

Ana, otra vecina, afirmó que han vivido "días muy tristes. A Pablito lo conozco de chiquito, mi madre es inválida y él siempre la ayuda". Pablo fue recibido con el abrazo de su mamá. Marisa afirmó que "vamos a hacer colecho, como cuando era bebé. Hoy se la va a tener que aguantar".

Pablo dijo que quiere ver a sus amigos, "recuperar el tiempo perdido, estar con mi mamá, mi familia y volver a remar y a estudiar". Y dejó un mensaje: "hoy en día hay que cuidarse porque la calle está muy peligrosa. Y hay que parar la violencia".

José, el padre de Pablo, afirmó sentirse "muy agradecido a todo el mundo. A la Justicia, porque actuó muy rápido, y a los medios, porque nos ayudaron mucho". Marisa ratificó que le había cocinado, a Pablo, su plato preferido: "milanesas con puré y ensalada, tan simple como él".