Tras el incidente en el que una maestra de tercer grado de la escuela primaria pública 22 de la localidad bonaerense de Quilmes fuese agredida físicamente en el medio de la calle, se pudo saber que el padre que amenazó a la docente, y que esta sospechado de estar involucrado en el hecho, es peligroso y tiene antecedentes.

"Recién vengo de la fiscalía, me dijeron que hay 40 denuncias de distintas personas hacia este hombre que me amenazó", cuenta Cintia Soledad, la maestra de 34 años agredida el pasado miércoles cuando había finalizado la jornada escolar.

Luego de que el agresor apodado Jerónimo, amenazará a Cintia con "cortarle la cabeza", y que más tarde dos hombres la interceptaran en la calle República del Líbano para golpearla y provocarle una fisura en la costilla, la víctima denunció el hecho de violencia en la comisaría número 3 de la localidad.

Aunque ahora Cintia tiene en su poder un botón antipánico y una restricción sin vencimiento, sigue teniendo miedo: "Me dijeron que hay un abismo muy grande entre todas las denuncias y la detención que puede haber de esta persona".

Además, se pudo saber que una docente de otra escuela fue amenazada por el mismo hombre que aún continua en libertad. "Tiene que haber políticas de prevención y de contención, tanto para el nene como su familia", sugiere uno de los directivos de la escuela.

En el establecimiento se suspendieron las clases en solidaridad a la maestra agredida. "Estoy con licencia", cuenta la víctima que debe tomar antibióticos para calmar el terrible dolor, "el jueves posiblemente me den el alta", agrega.

El padre violento habría sugerido cambiar a su hijo de escuela, mientras que los directivos habrían analizado la posibilidad de pasar al menor al turno mañana. "Yo no puedo dejar de trabajar acá, tengo dos cargos y tres chicos", concluye Cintia, que todavía teme por su vida.