La justicia de Rosario condenó el martes a prisión perpetua a una mujer de 40 años y a su madre de 60 por el homicidio de un empresario con quien mantenían una importante deuda de dinero. Las dos mujeres fueron detenidas el 7 de septiembre de 2015 en la ciudad cordobesa de Las Varillas.

El Tribunal de primera instancia integrado por Patricia Bilotta, Delia Paleari y Gustavo Pérez Urrechu, sentenció a Carolina Seguer de 40, y a Alicia Fernández de 60, por el delito de homicidio doblemente calificado por ensañamiento y codicia en calidad de coautoras.

El empresario Diego Sarjanovic fue asesinado de 64 puñaladas en horas del mediodía del 4 de septiembre de 2015, en el departamento B del 5º piso del edificio de Moreno 511, en el microcentro de Rosario

Según se estableció en el juicio, Seguer junto a su madre atacaron a la víctima con un arma blanca y un elemento contundente y lo dejaron agonizando varias horas. Sarjanovic fue hallado muerto dos días después del homicidio.

El móvil del crimen habría sido evitar el pago de una importante deuda que ambas tenía con el empresario. El fiscal Miguel Moreno en su alegato consideró que “la madre y su hija habían perpetrado el asesinato por terminar una deuda que tenían con la víctima, cuyo monto oscilaría entre los 200 mil y los dos millones de pesos".

El funcionario judicial consideró que la sentencia dio por probado que las dos mujeres le debían dinero al empresario y al no poder devolvérselo, decidieron sacarlo del medio. “Ambas fueron gobernadas por la codicia porque se endeudaron en un emprendimiento comercial que sólo podía ser exitoso en la imaginación de ellas”, estimó.

Conforme a lo que explicó Moreno, Seguer fue quien asesinó al empresario, inmovilizándolo con un golpe en la cabeza con un elemento contundente y después le asestó 64 puñaladas, contabilizadas por los forenses en la autopsia. También se determinó que Fernández dejó morir a la víctima, que previamente agonizó durante 12 horas y luego ayudo a su hija a limpiar la escena del crimen. 

Según consta en la investigación, Sarjanovic y Seguer se conocieron en la empresa MC Catering, donde ambos trabajaban, él como gerente financiero. La mujer se independizó de esa empresa gastronómica y emprendió un negocio de indumentaria para el que Sarjanovic le facilitó una suma de dinero, cuyo monto no fue posible determinar por la justicia.