Una joven madre de dos nenes de 1 y 5 años, tomó la drástica decisión de quitarse la vida tras contraer una deuda con un un grupo de colombianos. Los prestamistas le habían otorgado el dinero tras el pedido de la mujer para poder levantar su negocio en el mercado de pulgas de Tartagal. Con ese pequeño local, mantenía a sus dos hijos y también ayudaba a su madre y hermanos menores.

La semana pasada, la mujer apareció ahorcada en su domicilio y, según su madre, la joven tomó la terrible determinación por el asedio y las amenazas que sufría por parte de un grupo de colombianos por no poder pagar el préstamo usurario de 15 mil pesos.

Según denuncias de los "puesteros", estos usureros extranjeros suelen deambular por el mercado de pulgas y zonas aledañas. Como "los beneficiarios" de esos préstamos son personas de escasos recursos, propietarios de pequeños puestos de ventas o beneficiarios de planes sociales, no les firman ningún documento.

Por esta situación los colombianos utilizan la intimidación contra las personas que no cumplen en tiempo y forma con los pagos. Los extranjeros se movilizan en grupos de a tres, en motocicletas de alta cilindrada, y se sospecha que manejan dinero en negro proveniente de actividades ilegales como el narcotráfico.

Según diferentes denuncias, los casos se multiplican en distintas localidades salteñas, donde la necesidad y la urgencia de los habitantes llevan a los usureros a hacer sus negocios.