Julieta Silva, la mujer acusada de atropellar y matar a su novio, Genaro Fortunato, solicitó a la Justicia un cambio de residencia para seguir con la detención domiciliaria. Actualmente vive en la casa de su padre donde, según denunció, sufrió varios ataques, intimidaciones y amenazas.

El abogado de la mujer, Alejandro Cazabán, oficializó el pedido a la fiscal Andrea Rossi, quien ahora deberá ordenar una serie de medidas para determinar si el nuevo lugar de residencia cuenta con los requisitos para que Silva cumpla allí la prisión domiciliaria. "Es por una cuestión de comodidad", aseveraron desde el entorno de la acusada.

En este contexto, Rossi trabajará en conjunto con el Servicio Penitenciario Provincial para realizar una encuesta socio-ambiental a vecinos de la nueva propiedad elegida por Silva para cumplir arresto domiciliario y una revisión del departamento en el que vivirá con sus hijos.

Si ambos pasos prosperan, la fiscal hará lugar al pedido del abogado y agentes penitenciarios tendrán que encargarse del traslado de la imputada al inmueble alquilado. En el domicilio donde la mujer cumple actualmente con el arresto domiciliario ocurrieron varios episodios en su contra.

Primero, fue un ataque con piedras a la residencia y luego una amenaza telefónica que recibió Julieta, días después de haber salido de la cárcel. Una voz femenina llamó al teléfono fijo de la casa y tras simular ser una vecina del comercio que la automovilista tenía en la calle Quiroga, lanzó una intimidación que involucró a sus hijos, de que "no terminaran como Genaro".

La prisión domiciliaria fue planteada por Cazabán durante la audiencia de apelación y confirmada por el tribunal de los jueces Alejandro Celeste, Néstor Murcia y Jorge Yapur. Después de esa decisión, Silva salió de la cárcel de la avenida Mitre, donde permaneció durante los dos meses siguientes a la muerte de Fortunato, su novio, a quien arrolló con el Fiat Idea que condujo por calle El Chañaral desde la salida del bar Mona en la madrugada del 9 de septiembre del año pasado.

Nuevas pericias
La Justicia aguarda los resultados de las pericias de luminosidad realizadas en noviembre pasado en el lugar donde murió Fortunato. El examen intentará simular las condiciones de visibilidad existentes en la madrugada del trágico episodio, en base al análisis realizado de la luminaria pública, las luces del automóvil, el estado del pavimento y la precipitación que se registró aquella noche.

Respecto de la aparición de los documentos de Genaro Fortunato a unos 100 metros de donde quedó tendido el cuerpo y que encontró un ciclista, desde la Justicia coincidieron que "no es esencial a la causa", aunque la fiscal Rossi solicitó las imágenes a un medio televisivo local para incorporarlas al expediente.

"No es un elemento que altere la investigación de la fiscal, no se modifica lo instruido por la cámara de apelaciones en torno a saber si fue un accidente o hubo dolo eventual por parte de Silva", consignaron desde tribunales.